El éxito o el fracaso de la acción de gobierno de los países dependen de la gestión de los gobernantes de turno, de dos ciclos interrelacionados; el político, con estrategias y acciones políticas factibles, y el económico, con la administración trasparente de los recursos para alcanzar la acción política prometida. Las crisis sociopolíticas que están viviendo varios países del mundo tienen su origen en la incapacidad de la dirigencia política para tener una visión global de la influencia de las desviaciones de los ciclos políticos y económicos, causantes de la mayoría de los problemas sociales. El desarrollo sostenible de una nación hacia la mejor calidad de vida de la sociedad de pertenencia y a la trascendencia soberana en el concierto internacional, depende de la calidad del capital social en la conducción de los ciclos funcionales. El fantasma del populismo mediático y el proteccionismo económico radical amenazan el mundo y surge la necesidad de revisar los paradigmas o guías políticas y económicas, tanto de la derecha como de la izquierda.

Partiendo de la Segunda Guerra Mundial, el ciclo político de las naciones se orientó en la lucha por el reconocimiento de su papel en el marco del paradigma denominado “tradicional” de la época de la Guerra Fría y dentro del modelo de la visión hacia adentro del “Estado Poderoso”. En la década de los sesenta nace el paradigma de la “dependencia ideológica”, con el surgimiento del marxismo clásico, la lucha se orienta en la brecha social entre países pobres, periféricos, subdesarrollados y los desarrollados de los centros de poder económico, tecnológico e industrial del mundo. El paradigma de la “sociedad mundial” desde el derrumbe del Muro de Berlín en 1989 y la caída de la Unión Soviética, hasta nuestros días, es inicio de la era moderna con la apertura, interdependencia, la revolución tecnológica y la globalización. La historia ha demostrado que los cambios de factores políticos en las relaciones geopolíticas verticales entre gobiernos y horizontales entre los pueblos y desviaciones en la conducción de la gestión, llevan al pluralismo de paradigmas.

Los ciclos económicos a partir del paradigma de la dependencia de la década de los sesenta, con influencia ideológica marxista, la diatriba se traduce en la forma del manejo de los recursos tanto materiales o medios de producción y los financieros para la satisfacción de las necesidades de los pueblos. Los de derecha adoptan el modelo capitalista  liberal con libre mercado, y los de izquierda, el modelo socialista, cerrado, centralizado, estatista,  y la propiedad colectiva de los medios de producción. En forma general se traducen en utopías o quimeras de la visión política para la felicidad de los pueblos; la derecha, el uso del capital y su plusvalía, y la izquierda, la igualdad de oportunidades, este modelo ha fracasado en la mayoría de los países orientados en el comunismo soviético. En la búsqueda de estas premisas, la lógica formal de los sistemas de gobierno, tanto de derecha como de izquierda, han cambiado la visión estratégica y han tomado decisiones políticas para reorientar modelos políticos y económicos combinando las bondades de los paradigmas.

El ejemplo más emblemático lo representa la República de China, después de la grave crisis económica de los años treinta, cuando en el Buró Político del partido comunista uno de sus miembros ante la situación de hambruna propuso la apertura al capitalismo mundial, fue rechazado y fusilado en presencia de los asistentes. El buró comunista al inicio de este siglo cambió de idea y puso en marcha el proyecto, aceptando la apertura económica dependiente en forma absoluta del Estado. China, con el ingreso de grandes capitales norteamericanos y japoneses, es la primera potencia financiera mundial, con expansión en el mundo entero. En América Latina la distorsión del ciclo económico de Argentina y Brasil inspiró en forma determinante el cambio del ciclo político, y la imagen de estos países están cambiando en forman acelerada, con el ingreso a la dinámica económica mundial, con  positivos avances en la disminución de la desigualdad social.

Gral. de Brig. oscarroviro@gmail.com y @rovirov