Pasión por el Táchira

71

Reforzando nuestros planteamientos de la pasada semana, entendemos que es fundamental determinar los aspectos ambientales y las actividades urbanas a desarrollarse en nuestra ciudad, y en el resto de centros poblados del área metropolitana y del Estado. Aquellas áreas verdes que planteamos como amortiguadores del crecimiento, deben servir de esparcimiento y recreación, y como pulmones de las concentraciones urbanas, protegiendo las bellezas naturales escénicas que poseemos y que son muchas.

El plan urbano es un instrumento técnico político de gobierno, un marco de referencia tanto para la gestión pública como para la sociedad. Lo urbano se refiere al territorio de San Cristóbal, en su dimensión territorial, como objeto de estudio y acción, incorporando el concepto de desarrollo sostenible. Esta noción de desarrollo sostenible se define como un proceso participativo, que integra la transformación urbanística, el crecimiento económico, la equidad social, la preservación de la diversidad cultural y el uso racional de los recursos ambientales, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población y minimizar la degradación o destrucción de su propia base ecológica de producción y habitabilidad, sin poner en riesgo la satisfacción de las futuras generaciones. En esos términos, se manifiesta la necesidad de implementar un proceso integral de desarrollo que contemple el mejoramiento de la calidad de vida desde una distribución equitativa de los recursos presentes y futuros, creando escenarios de consenso, a los efectos de contribuir a la constitución de un proyecto de ciudad compartido y en el largo plazo.

Tenemos que tener en cuenta que San Cristóbal necesita cambios significativos en su rol, tanto en su entorno metropolitano, en la dinámica espacial de su población, como por su condición de capital de un estado fronterizo de importancia trascendental para nuestro país. San Cristóbal presenta por todas estas condiciones, una demanda creciente de su estructura física e infraestructura de servicios, siendo que no se han generado respuestas a las demandas urbanas, demandas estas que no tuvieron orientaciones en su proceso de desarrollo y conllevaron a un mayor desorden urbano que ha venido atentando diariamente en la calidad de vida de los tachirenses y en particular de los san cristobalenses, estimulando una economía anárquica.

De allí la importancia de generar un plan urbano que incluya, y que sume la opinión de los diferentes sectores y comunidades, para lograr no sólo un plan urbano, sino un plan urbano ambiental. Crear espacios de trabajo y reflexión en torno a la vocación comunitaria y a la conciencia ciudadana es un paso fundamental para el desarrollo e implementación de este plan.

Debemos generar una visión de futuro de San Cristóbal, basada en la aspiración de una sociedad más justa que ofrezca oportunidades para el mejor desarrollo de todos sus habitantes, esta política debe tener como objetivo central, como lo hemos venido diciendo reiteradamente, la calidad de vida de todos nosotros. (Julieta Cantos)