Pese a las nuevas incidencias jurídicas y políticas, aún persiste el debate ante la sentencia de la Sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Pero la controversia por el supuesto lapsus idiomático del fallo, prevalece en medios filólogos sobre las oblicuidades partidistas. En el laudo judicial se declara “improponible y con improponibilidad en derecho” el escrito introducido por el alcalde del municipio El Hatillo, David Smolansky, al intentar oponerse al amparo cautelar decretado por máximo tribunal de la República en rechazo a 7 mandamientos procesales. Diez años antes,  el domingo 7 de diciembre de 2007, el desaparecido abogado, periodista y lexicólogo Alexis Rodríguez Márquez (1913+2015), hijo ilustre de Sabaneta, Barinas, había disentido en su habitual columna de “Ultimas Noticias” de esos términos y conceptos interpuestos en sentencias anteriores por el TSJ. A su juicio, ambas dicciones gramaticales eran inexistentes al considerar textualmente: “Los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia deben ser sabios en Derecho, pero serán malos jueces si son ignorantes del idioma en que deban expresarse”. Por supuesto, esas aseveraciones del docto especialista, provocaron también porfía pública. Sin embargo, juristas y filólogos internacionales rebatieron el caso al revelar que la Real Academia Española sí había aceptado décadas antes las voces improponible e improponibilidad  cuando admitió que eran de empleo habitual en fallos y sentencias de altos tribunales en Argentina y Chile. También en países centroamericanos como Guatemala, El Salvador, Costa Rica. Copiados en años siguientes por juzgados de Caracas y la propia TSJ. Hoy como ayer perdurará la polémica lingüística y jurídica en la interminable controversia política. (Germán Carías Sisco)
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