Este jueves fue asesinada en Tamaulipas, al noreste de México, la defensora por los derechos humanos Miriam Rodríguez Martínez, quien perdió a su hija Karen Alejandra Salinas Rodríguez a manos del cartel de los Zetas en 2012; reseña BBC.

Según el medio, Rodríguez Martínez fue pieza fundamental en el caso de homicidio de su hija y gracias a la información que brindó a las autoridades fueron detenidos los asesinos; desde entonces comenzó a ayudar a víctimas de la violencia y lideró la entidad Colectivo de Familiares de Desaparecidos en San Fernando.

En marzo de este año, uno de los homicidas escapó de prisión y la activista comenzó a recibir amenazas de muerte. Sus colegas y amigos aseguraron que había solicitado protección a la policía, pero estas fueron ignoradas.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México (CNDH) expresó su indignación por el homicidio de la activista a través de un comunicado, donde también solicitaron una “investigación profesional, pronta y exhaustiva del caso, para dar con los responsables” y “evitar la impunidad”.

“Se trata de la muerte de una defensora que decidió y tuvo el valor de romper el silencio ante la desaparición y muerte de su hija”, se dice en el documento. “[Miriam] dedicó sus esfuerzos a localizar sus restos y que tuvo la valentía de identificar a los responsables”, recita el comunicado.

Conocida por su carácter fuerte, su energía positiva y, sobre todo, su valor, Miriam ayudó también a bloquear el secuestro de su marido al perseguir en su propio auto a un grupo de Zetas y dar parte a la policía, que logró detener a los sujetos.

(Martín Fernández/Redacción web)