El Cuerpo Nacional de Policía de España desmanteló este fin de semana una red de trata que explotaba a mujeres nicaragüenses en Murcia, al sudeste de la península ibérica; reseña Playground.

Según el medio, las cabecillas son dos hermanas, también de Nicaragua, quienes engañaban a las mujeres para traerlas a España. Les hacían préstamos de hasta 3.500 dólares para comprar el billete bajo la promesa de darles trabajo y como compromiso de pago, a algunas las hacían firmar un contrato de venta de alguna propiedad en el país centroamericano, a favor de la madre de las supuestas tratantes.

Las víctimas llegaban primero a Barcelona, con un permiso de turista y después eran trasladadas a Murcia. Allí las explotaban, primero laboralmente, en trabajos domésticos o cuidando a personas mayores con salarios muy bajos y luego las obligaban a prostituirse, para poder ganar más y devolver el dinero prestado. Se trataba de un círculo que nunca acababa porque jamás conseguían pagar la deuda.

El Hallazgo

La policía aseguró que en el domicilio donde tenían a las víctimas encontraron pastillas abortivas en grandes cantidades. Según relatan las autoridades, las mujeres eran obligadas a abortar si quedaban embarazadas ejerciendo la prostitución.

Las interrupciones se hacían sin ninguna supervisión médica y algunas de las víctimas, incluso tenían que hacerlo con embarazos de hasta cuatro meses. Las mismas cabecillas de la red enterraban los fetos.

La investigación empezó el pasado noviembre, cuando se detectó que varias chicas estaban siendo explotadas en Murcia. Entre los detenidos, además de las dos hermanas, también hay otras 9 mujeres y 4 hombres, con edades comprendidas entre los 26 y 28 años y de distintos orígenes:  España, Bolivia, Nicaragua, Marruecos, Guinea y Bélgica.

Las víctimas se encontraban en una precaria situación económica y con cargas familiares. Un perfil que se repite siempre en las víctimas de la trata.

(Martín Fernández/Redacción web)