Desde el pasado viernes las modelos en Francia están obligadas a presentar un informe médico que acredite que su peso es saludable antes de poner un pie sobre la pasarela; informa People en Español.

Según el medio, con esta medida se trata de evitar promover la anorexia y los ideales de belleza inalcanzables en el mundo de la moda. Aquellos diseñadores, directores de casting y otros profesionales que incumplan la norma podrían llegar a pagar multas de hasta 82,000 dólares y seis meses de cárcel.

¿Qué se entiende por un peso saludable?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza a modo de barómetro una medida que se conoce como IMC (índice de masa corporal) y se calcula dividiendo el peso de una persona por su estatura. Utilizando ese índice, se considera que una persona está excesivamente delgada cuando su IMC es menor de 18,5. Un reporte de Refinery 29, publicado en marzo expuso que la mayoría de modelos que más trabajan estos días no llega ni a un 16, siendo consideradas con “delgadez severa”.

Cuando se propuso la medida por primera vez, varias agencias y representantes de modelos se apresuraron a criticarla aportando estudios que aseguran que el IMC no es suficiente para determinar si una persona está o no sana y finalmente se llegó al acuerdo de que las modelos deben aportar una nota de un médico que acredite que las considera “saludables”.

“Exponer a la gente jóven a imágenes de cuerpos surrealistas lleva a un sentimiento de menosprecio y baja autoestima que puede impactar en su salud”, expresó la ministra de salud francesa, Marisol Touraine, en un comunicado a la prensa.

A partir del 1 de octubre le tocará el turno a las revistas, anunciantes y páginas web francesas, que tendrán que avisar cuando la imagen de una modelo ha sido manipulada digitalmente, marcando la foto con las palabras photographie retouchée.

(Martín Fernández/Redacción web)