El pasado fin de semana, una mujer australiana denunció que un pitbull la mordió cuando se encontraba de paseo con sus hijos en el río Murray, que atraviesa el sudeste de Australia. Las autoridades, procedieron a localizar al can y sacrificarlo, sin embargo, luego de una investigación, determinaron que Buddy solo actuó de esta forma para defender al hijo de la denunciante.

De acuerdo con los informes de la policía local, la mujer es adicta a la metanfetamina y llevó a sus dos hijos de 5 y 9 años al río el pasado jueves con la intención de ahogarlos. Primero, le ordenó a su hijo mayor que se introdujera en el agua, pero él consiguió escapar corriendo por la orilla. Fue en ese punto cuando el niño fue mordido por el perro, que luego se lanzó a atacar a la madre. Posteriormente, la policía recuperó del cauce del río el cuerpo del hijo menor.

Los dueños del can aseguran que Buddy nunca había atacado a nadie hasta ese día, cuando vio como la mujer, quien será acusada de asesinato e intento de asesinato, trataba de ahogar a sus hijos en el río.

“Buddy no tiene una historia de ser un perro peligroso. Antes de esto nunca había mordido a nadie y jamás había sido detenido. Buddy es un miembro de nuestra familia y ha crecido con niños alrededor toda su vida. Siempre ha sido el perro más amable que pudiera ser, claramente vio al niño en peligro y trató de ayudar”, expresaron sus dueños.

Luego de recaudar más de 50.000 firmas para salvar al pitbull de la inyección letal, los dueños de Buddy pudieron tranquilizarse este lunes cuando la policía de Nueva Gales del Sur informó que el perro será devuelto a su hogar sano y salvo.

“Es muy probable que el perro estuviera actuando así en defensa del niño de nueve años, por lo que la policía de Nueva Gales del Sur ha recomendado que no se solicite una orden para sacrificar al animal; el perro en cuestión estaba respondiendo a circunstancias extremas”, indicó la polícia local.

(Martín Fernández/Redacción web)