Un soldado del ejercito alemán identificado como Franco A., de 28 años, fue detenido este lunes por el Ministerio de Interior de Alemania tras descubrirse que planeaba un atentado haciéndose pasar por refugiado sirio; reseña Playground.

Según el medio, todo comenzó a mediados de enero cuando el soldado voló desde Alemania hasta Viena para supuestamente asistir al Baile de los oficiales del ejército (Ball der Offiziere) en el Wiener Hofburg. Se desconoce si acudió o no al evento, pero se descubrió que aprovechó su estancia en la ciudad austriaca para comprar de manera ilegal una pistola calibre 7,65 que luego escondió en un retrete del aeropuerto.

Aparentemente, el soldado con rango de teniente, no escondió adecuadamente el arma y fue hallada por los servicios de seguridad del lugar. Días más tarde cuando fue a extraerla activó una trampa policial y fue detenido.

Los agentes austriacos cotejaron las huellas dactilares del detenido en busca de antecedentes, sin embargo, no encontraron nada. Le dejaron ir por falta de evidencia, pero avisaron a las autoridades alemanas; fue entonces cuando la policía encontró que, según su sistema, aquellas huellas pertenecían a un refugiado sirio registrado con el nombre de David Benjamin.

Investigación que movilizó a las autoridades de Francia, Alemania y Austria

El detenido había solicitado asilo como refugiado en enero de 2016, bajo el alegato que era un ciudadano sirio cristiano de origen francés, quien se ganaba la vida como vendedor de frutas cerca de Alepo y había dejado su país huyendo del Estado Islámico (ISIS).

A los intérpretes de la oficina de registro de Zirndorf les llamó la atención que el hombre apenas hablara árabe, no obstante, él se justificó diciendo que siempre hablaba francés con su familia.

En respuesta a su solicitud, a “Benjamin” se le asignó lugar en un centro de acogida en Baviera, al sur del país, y una prestación monetaria. El pasado noviembre, tras una entrevista con funcionarios de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF), se le reconoció un estatus de “protección subsidiaria” como refugiado. Así comenzó la doble vida de Franco A.: soldado del ejército alemán y también refugiado sirio.

F. A. vivió entre el cuartel y el centro de refugiados durante meses y su motivación no era ni sociológica ni investigativa, quería estafar al Estado.

Las comunicaciones telefónicas interceptadas entre el falso refugiado y un supuesto cómplice de 24 años —también detenido— atestiguan el odio que Franco A. profesa hacia los extranjeros. Los investigadores solo encontraron una explicación a la actuación del alemán: planeaba un ataque xenófobo cuya autoría debería recaer sobre el ciudadano (ficticio) sirio.

El soldado alemán buscaba causar víctimas entre aquellos que odiaba, y además manchar la reputación de los propios refugiados.

Las autoridades investigan ahora las posibles conexiones de Franco A. con grupos de extrema derecha y la posibilidad de que tuviera otros cómplices.

(Martín Fernández/Redacción web)