El empresariado tachirense muestra su preocupación, porque “lo que hay que frenar es la inflación”, dijo Ceniccola. (Foto/Tulia Buriticá
El empresariado tachirense muestra su preocupación, porque “lo que hay que frenar es la inflación”, dijo Ceniccola. (Foto/Tulia Buriticá

Los aumentos salariales, a juicio de Pietro Ceniccola, presidente de la Asociación de Comerciantes del Táchira y vicepresidente regional de Fedecámaras, “no resuelven las principales necesidades económicas del pueblo, porque lo que hay que frenar es la inflación, que alcanzó en el 2016 un 780 %, como lo reveló el Fondo Monetario Internacional, que vaticina llegue  a 1.220 % este año, y eso sí nos preocupa”.

Aseguró Ceniccola que el Gobierno lo que hace es solo alabarse porque cree que esta medida de incrementar el salario está favoreciendo a los ciudadanos, “cuando tiene una hiperinflación desatada y por eso jamás estos incrementos van a  mejorar el poder adquisitivo de los venezolanos”.

Recordó que el ingreso per cápita nacional es paupérrimo, lo que deja al pueblo “sin ningún poder adquisitivo, nadie puede comprar nada por este fenómeno pernicioso de los altos costos que está generando una alta conflictividad social, que lleva al empresariado a proponer más eficiencia y adecuarse en lo que sea posible a la situación con los rubros no controlados, porque los que tienen control de precios ponen en peligro de cierre a las empresas”.

Aseguró el presidente de la Asociación de Comerciantes del Táchira que el Gobierno tiene una excusa, que “solo está en su parecer, sobre una supuesta guerra económica que nadie conoce, porque lo que verdaderamente existe es un fenómeno perverso de represión financiera para quitarle a la gente la oportunidad de ahorrar, que no tenga poder adquisitivo y, en definitiva, para que no pueda comprar nada”.

Coloca como ejemplo Ceniccola lo que pasa con el control de cambio, donde “personas ligadas al Gobierno reciben los dólares preferenciales e ingresan los productos como si fueran a dólar libre, encareciendo las importaciones, en detrimento del mismo pueblo”.

En definitiva, para el dirigente empresarial de la región, el aumento salarial de 50 % decretado por el presidente Maduro,  que entra en vigencia, con retroactivo, desde el primero de enero, es negativo, “porque no está corrigiendo el problema político- social y económico que agobia a Venezuela, donde nadie anda bien vestido ni está alimentándose debidamente, y mucho menos tiene la oportunidad de recrearse, porque solo vive para adquirir comida en las colas de los supermercados y, últimamente, en los bancos por la recaudación de los billetes de 100”.