Clare Hollingworth, la veterana corresponsal de guerra británica que tuvo la primicia de que la Segunda Guerra Mundial había comenzado, ha muerto este martes a los 105 años. Cathy Hilborn Feng, amiga de la familia, ha confirmado a France Press que Hollingworth ha muerto en Hong Kong, lugar donde ha residido durante más de 30 años, reseña El País.

La familia ha publicado una breve declaración en la página de Facebook Celebrate Clare Hollingworth. “Estamos tristes de anunciar que después de una carrera ilustre que abarca un siglo de noticias, la célebre corresponsal de guerra Clare Hollingworth murió esta noche en Hong Kong”, informa el comunicado.

Hollingworth fue testigo de los horrores de la guerra en Vietnam, Argelia, Oriente Medio, India y Pakistán, así como la Revolución Cultural en China. Sin embargo, se la recuerda mejor por su primicia del inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939, cuando apenas llevaba una semana trabajando en el Daily Telegraph.

Ella contó antes que nadie, a sus 27 años, la historia de la invasión alemana de Polonia. Mientras conducía un coche que le había prestado un diplomático británico para cruzar la frontera germano-polaca, vio cientos de tanques, coches acorazados y cañones de artillería en dirección a Polonia y preparados para el combate.

Tres días después, el 1 de septiembre de 1939, Hollingworth llamó a la embajada británica en Varsovia para contar que la guerra había comenzado, después de que el ruido de los aviones y tanques nazis la despertara en Katowice, una ciudad polaca cerca de la frontera con Alemania. Como no la creyeron, la veterana reportera dice que sacó el teléfono por la ventana para que ellos mismos escucharan el sonido del avance alemán.

El pasado octubre había celebrado su 105 aniversario en el Club de Corresponsales Extranjeros en Hong Kong.