La tripulación estaba conformada por siete personas: cinco de Bolivia, una de Paraguay y otra de Venezuela. Dos de los bolivianos sobrevivieron (una azafata y un técnico de vuelo, junto a otros cuatro brasileños), de un total de 77 pasajeros que estaban en el avión. Foto: Archivo
La tripulación estaba conformada por siete personas: cinco de Bolivia, una de Paraguay y otra de Venezuela. Dos de los bolivianos sobrevivieron (una azafata y un técnico de vuelo, junto a otros cuatro brasileños), de un total de 77 pasajeros que estaban en el avión.
La tripulación estaba conformada por siete personas: cinco de Bolivia, una de Paraguay y otra de Venezuela. Dos de los bolivianos sobrevivieron (una azafata y un técnico de vuelo, junto a otros cuatro brasileños), de un total de 77 pasajeros que estaban en el avión.

LA PAZ (AFP) – Parte de la tripulación boliviana del avión LaMia que se accidentó en noviembre en Colombia, con el equipo brasileño Chapecoense, no cumplía requisitos para efectuar el vuelo, reveló el abogado de un funcionario de aeronáutica, involucrado en los trámites de autorización.

La tripulación estaba conformada por siete personas: cinco de Bolivia, una de Paraguay y otra de Venezuela. Dos de los bolivianos sobrevivieron (una azafata y un técnico de vuelo, junto a otros cuatro brasileños), de un total de 77 pasajeros que estaban en el avión.

En la lista de fallecidos figuran los bolivianos Miguel Alejandro Quiroga Murakami, como piloto, y Fernando Ovar Goytia, como copiloto, pero la gubernamental Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) habría autorizado realizar ese viaje a Quiroga y a otro piloto, Marco Antonio Rocha Venegas.

Se desconoce por qué Fernando Ovar Goytia reemplazó a Marco Antonio Rocha, quien estaría en Paraguay.

Jaime Cernadas, abogado del técnico de la DGAC, Mauricio Durán (investigado por el caso), reveló al diario El Deber que “sólo Miguel Alejandro Quiroga Murakami (piloto) y Marco Antonio Rocha Venegas (socio y piloto de LaMia) eran los integrantes de la tripulación que la DGAC autorizó para estar en el vuelo”.

El tabloide -citando la versión de Mauricio Durán ante los fiscales investigadores- acotó que el copiloto fallecido Ovar Goytia no cumplía con los requisitos exigidos por la DGAC para ser copiloto de un vuelo internacional, ya que tenía expirado su permiso para este tipo de operaciones.

Además, el diario El Deber recordó que el mecánico de aviación Edwin Tumiri (el sobreviviente), tampoco tenía permiso de la DGAC para realizar esas labores.

 

Una investigación de las autoridades aeronáuticas colombianas, de fines de diciembre, estableció que la nave tenía combustible limitado para cubrir la ruta entre la ciudad boliviana de Santa Cruz y el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, que sirve a Medellín.

Según la indagación, “hasta el momento tenemos evidencia de que ningún factor técnico influyó en el accidente, todo está involucrado en un factor humano y gerencial”.

El Chapecoense, que alquiló la nave, debía disputar el partido de ida por la final de la Copa Sudamericana 2016 ante el Atlético Nacional de Colombia.

 

Compilación: María Teresa Amaya/coordinadora de noticias internacionales/Diario La Nación