7 salvavidas para no ahogarse en la crisis económica de 2017

7 salvavidas para no ahogarse en la crisis económica de 2017

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El plástico debe usarse cual extintor; solo en caso de emergencia. (Foto/Tulia Buriticá)

Una lista detallada con los gastos, un ingreso extra y ahorros en otra moneda pueden ser soluciones para asalariados. Se impone saber usar las tarjetas de crédito

Daniel Pabón

 

Todo sugiere que la tormenta de la crisis podría arreciar en este 2017. Para llegar en diciembre próximo a puerto seguro, los economistas Luis Oliveros, consultor y profesor de las universidades Central de Venezuela y Metropolitana, en Caracas, y Yuraima Suárez, investigadora y docente de la Universidad Católica del Táchira, en San Cristóbal, ofrecen algunos salvavidas de supervivencia financiera.

Es muy posible que la inflación del año que comienza tenga un comportamiento parecido a la de 2016. Y es igual de probable que en este 2017 la gente padezca otra caída importante en su capacidad de compra si sus ingresos no aumentan en la misma proporción que la inflación, apunta Oliveros. A esto último, los venezolanos vienen acostumbrándose.

El Gobierno todavía no suelta el dato de la inflación al cierre de 2016, pero cálculos de economistas como Orlando Ochoa la sitúan en 800 %; de lejos, la más alta del mundo y de la historia republicana. Lo que sí comparte Miraflores es que el ingreso mínimo integral de salario más cestaticket aumentó 454 % el año pasado. Apenas la mitad del costo de la vida.

También seguramente este año deparará cuatro nuevos aumentos de salario mínimo. O por lo menos este ha sido el esquema del Ejecutivo durante el último bienio. El problema, razona Oliveros, es que el Gobierno no sabe de política antiinflacionaria: “Lo que ha jugado es al coyote y al correcaminos con el tema del aumento del salario y la inflación. Aquí el salario es el coyote y el correcaminos es la inflación”, ilustra. Dicho de otro modo, en Venezuela las alzas de sueldo más bien retroalimentan la inflación.

En todo caso, una condición fundamental para surfear la crisis económica es entender que esto no cesará en el corto plazo. “Vienen años de sacrificio”, augura Suárez, al también pronosticar que en 2017 aumentará la velocidad con la que suben los precios, “porque el Gobierno no ha hecho nada para aumentar la producción”.

 

1. Planificar los gastos

Oliveros sugiere hacer una planificación lo más desagregada posible de los gastos corrientes. “Revisar bien en qué está gastando más la persona y cuáles se pueden disminuir, en cuáles rubros se pueden hacer ajustes para que los gastos no estén muy por encima de los ingresos”.

Suárez coincide. Instruye que la familia debe sentarse a hacer una lista de los egresos más importantes en casa. “Ojalá y sean gastos compartidos entre dos personas o, si hay hijos grandes, también. Ahora prácticamente es obligatorio que los jóvenes en edad universitaria trabajen”. La idea también es establecer prioridades en el mercado: entender que ya no se pueden comprar productos que no sean estrictamente necesarios.

2. Buscar otro ingreso

Un sueldo ya no alcanza para solventar los embates de esta crisis, alecciona Suárez. Por eso, quienes viven de un salario deberían buscar un ingreso extra. A ellos, Oliveros les recomienda encontrar la manera de aumentar sus ingresos desarrollando otra actividad o emprendiendo algo. “Yo sé que no es muy fácil, porque mucha gente trabaja a tiempo completo y le queda muy poco chance de hacer otra cosa”, equilibra el experto.

Muy posiblemente más empresas cerrarán este año, empujando a algunos a migrar al mercado laboral informal en busca de ingresos. “Eso lo vamos a ver, y es lamentable porque la informalidad del trabajo no es lo mejor para una economía”, observa Oliveros.

3. Usar inteligentemente las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito resultan un instrumento muy poderoso en este contexto. Permiten adquirir cosas importantes como un producto escaso de primera necesidad, ejemplifica Oliveros. Pero primero es necesario entender cómo funciona el plástico, cuál es la fecha de pago y cuáles, los intereses. “Lo malo es que, quien gana mínimo, suele tener límites de crédito de unos 40.000 bolívares; un monto que solo sirve para cubrir un gasto pequeño a corto plazo”, matiza Suárez.

4. Saber endeudarse

Que la gente no tenga miedo a endeudarse, suelta Oliveros. Puede ser un aliado importante, pero teniendo presente que se debe tener un colchón en las tarjetas de crédito. Hay que tratar de dejar libre alguna porción del límite de crédito para situaciones de emergencia, pero también para no pagar demasiados intereses. “La idea no es decirle a la gente que no se endeude, sino que se endeude de la manera más inteligente posible”.

Con inflación de casi 500 % y tasa de interés activa de 21 %, lo mejor es endeudarse siempre y cuando se tenga capacidad de pago, advierte Suárez. “Todo lo que se pueda comprar a crédito, es bienvenido. Es mejor cobrar rápido, pero pagar tarde”, explica la docente.

5. Ahorrar en otra moneda

La moneda extranjera ahora es vista como un bien. Suárez recomienda ahorrar en dólares aunque, en contextos de frontera como este, también sería factible hacerlo en pesos.

No será este año un buen momento para ahorrar en bolívares, coincide Oliveros. “No es un momento para dejar bolívares en la cuenta, por lo menos no todos los bolívares en la cuenta. Si tienes bolívares ahorrados, preserva tu patrimonio. Y la mejor manera de hacerlo es, por ejemplo, invirtiendo en tu casa (reparar alguna filtración o pintarla) o en tu carro (comprar la batería, por ejemplo)”.

6. Mantener el aseguramiento

Suárez recuerda que el asalariado, por lo general, ya no puede sostener un seguro para vehículo. De hecho, es lo primero que muchos han sacado del presupuesto. Pero lo que sí es aconsejable es hacer el esfuerzo de mantener una póliza de vida. “Los hospitales están sin insumos y un día de cuidados intensivos puede llegar a un millón de bolívares”, contrasta.

Afrontar el pago de una clínica, o que le pase algo a la casa o al carro, que suelen ser los principales activos de una persona, sería lamentable. Pero, si ya la casa o el carro están bien, Oliveros también considera que es el momento de invertir en uno mismo: aprender un idioma, estudiar un posgrado o hacer un curso. “En estos momentos de crisis, los que mejor tengan los currículum -en una situación donde el trabajo no es precisamente lo que más abunda- pueden llegar a ser bastante competitivos”, dice. Invertir en idioma, posgrado o curso puede ayudar a mejorar los ingresos personales de cara al futuro.

7. Vender enseres en desuso

Comercializar los enseres que se tengan y que no se estén utilizando, porque no son de primera necesidad, es algo que aconseja Suárez. Un buen destino pueden ser las ventas de garaje, como se ha visto en el último año en el área metropolitana del Táchira.

La economista también sugiere no tener bienes muebles que no generen ingresos o rentabilidad. “Deshacerse de todo lo que suponga gastos, como un apartamento o local desocupado que implique el pago de un condominio mensual”.