“El anuncio que hizo el presidente Maduro, el domingo, es la crónica de una muerte anunciada. Me refiero a la muerte de la economía venezolana. No tengo ninguna duda, como pequeño empresario del área del comercio, legalmente establecido en el país, que se ha acelerado el proceso de destrucción del trabajo que se está desarrollando en el país, porque las condiciones de empleo y de remuneración han desmejorado mucho por la crisis económica”, así lo sostuvo el abogado Johnson Delgado.

—Ya ese aumento salarial había sido anunciado por el entonces vicepresidente Aristóbulo Istúriz, quien expresó: “nadie debe sorprenderse si se autoriza otro aumento, a medida que la inflación avance”. Incluso el viceministro del Trabajo, José Ramón Rivero, no descartó la posibilidad al considerar que “se debe preservar el poder adquisitivo de la mayoría de las personas”. Estos dos altos funcionarios públicos del Gobierno nacional, desde hace seis meses, han estado programando fríamente la agudización de la crisis económica que vamos a vivir en el año 2017, año en que la inflación podría alcanzar cifras astronómicas, del 2.400 por ciento, según el Fondo Monetario Internacional. Por lo que se advierte que este nuevo aumento salarial provocará el cierre de muchas pequeñas y medianas empresas, es parte de la posición de Delgado López.

Para Johnson Delgado, la política salarial del Gobierno bolivariano es el principal ejemplo del fracaso del modelo económico. “Con este nuevo aumento se han aprobado cuatro ajustes, que solo impactan el salario nominal, porque el ingreso real, es decir el que resulta después de  descontar la inflación, cada vez pierde más poder de compra, ya que se necesitan más de 40 salarios mínimos para comprar la canasta básica familiar”.

Igualmente señala que, cada vez más, el Gobierno no realiza ninguna consulta con los sectores involucrados en el proceso económico, ni toma en cuenta a las empresas legalmente constituidas en el país y a los trabajadores organizados en sus sindicatos, para saber cuál es la capacidad que tienen de poder tener un sistema salarial que les permita mantener la rentabilidad, y esta omisión manifiesta del Gobierno nacional  afecta sensiblemente el proceso económico nacional.

—Una vez más -dijo-, el gobierno de Maduro no aborda los problemas estructurales de la economía venezolana: inflación, producción y seguridad jurídica. A las empresas lo que les queda es cerrar sus puertas, porque se hace imposible sostener las operaciones. Por ejemplo, el sector industrial ya acusa la pérdida de 8 mil 500 unidades productivas en los últimos 18 años. Mientras no se controle la inflación, ningún aumento salarial funcionará. Al no detener esa inflación, el poder de compra de los venezolanos seguirá disminuyendo.

Por tanto, aseveró, el aumento de salario mínimo decretado por el presidente tendrá mayor impacto sobre la inflación. “Lo primero que debería hacer el Gobierno es reducir el número de funcionarios del Estado, el cual asciende a 2,5 millones de personas. De no hacerlo, traerá como consecuencia un incremento significativo del gasto público. Pero el Gobierno no quiere reducir el gasto público. Por lo que los venezolanos tenemos que rezar para que el déficit fiscal esté nivelado, porque de lo contario se activará la maquinita de imprimir dinero inorgánico y aumentará la inflación”.

Además señaló que “el gobierno del presidente Maduro no está tomando las medidas necesarias para que el incremento sea efectivo. Mientras suben los precios, el aumento del salario se disuelve, y esa no es la solución. En relación con el sector privado de la economía, los más afectados serán los pequeños y medianos empresarios. Constituye un serio golpe para las pequeñas y medianas empresas, ya que, por ejemplo, para un comercio que no está vendiendo nada, ¿cómo asumir un aumento salarial cuando no hay ingresos?

¿Qué va a pasar? Para nosotros, los pequeños comerciantes, es muy complicado, después de haber luchado tanto por mantener las santamarías abiertas. Por ello es necesario recordar que no solo los trabajadores han perdido su poder adquisitivo a raíz de la voraz inflación, sino que los empresarios también nos hemos visto afectados. Sin embargo, hacemos un llamado a mantener la cabeza fría frente a la crisis, actuar y resolver”.