feria de la austeridad
feria de la austeridad
feria de la austeridad

Hacer, de forma inédita, la lectura del bando dentro de la catedral de San Cristóbal, y no afuera en su atrio, como es tradición, ha sido la primera seña de que esta Feria Internacional de San Sebastián, la número 53 de la era contemporánea, algo o mucho tendrá de distinta. Así, la municipalidad redujo costos de puesta en escena, sonido, iluminación y hasta sillas. “Esta edición que inauguramos tendrá un amplio criterio de austeridad por la crisis humanitaria que vive el país”, sentenció la alcaldesa Patricia Gutiérrez de Ceballos. “No podemos pensar en invertir dinero en una fiesta cuando faltan la comida y las medicinas”, argumentó, al explicar que solo están dando continuidad a una tradición que pervive en esta villa desde la primera mitad del siglo XIX. Justo al punto de inflexión que modernizó esa vieja feria, en enero de 1965, llevó Jacobo Feldman al pueblo de San Cristóbal que llenó la mayoría de las 38 bancas del templo matriz. El orador de orden, designado por el Concejo Municipal para su sesión solemne de este miércoles en la noche, montó a su auditorio en un paseo de siglos. El director ejecutivo de la Televisora Regional del Táchira empezó confesando su primera corazonada con la FISS cuando, hace 52 eneros, su madre en una tarde de toros canjeó un ramo de flores rojas por una oreja que cortó “El Pireo”. El administrador de profesión aceleró el verbo recordando cómo la feria significó el progreso y desarrollo de una San Cristóbal pujante. Retrocedió un poco, sí, para evocar el origen de la devoción a san Sebastián que introdujo en la comarca el fundador Juan Maldonado. Pero avanzó firme al remarcar que, para el mundo entero, San Cristóbal significa Feria de San Sebastián. Venezuela necesita de al menos otras 23 ferias como esta, dijo Feldman, porque engendran crecimiento material y espiritual. “Jamás un mortal podrá decretar el fin de nuestra feria”, proclamó ya en el punto de llegada de su paseo verbal, que despidió con los muy aplaudidos versos de Chucho Corrales y de Gochilandia Park. Algunas señoras, emocionadas, hasta se pararon de las bancas a ovacionarle. El bando de feria que en 1965 escribió Aurelio Ferrero Tamayo, esta vez retumbó a tres voces: se repartieron su lectura los actores de la Escuela Regional de Teatro Jorge Dávila, Gregory Nieto y Luis Barrientos, con la imagen de san Sebastián a un lado y con ocho de los nueve concejales de San Cristóbal a sus espaldas, encabezados por su presidente Alexis Vivas. Al cierre de la sesión solemne, el pueblo mantuvo un minuto de aplausos en memoria de Antonio Trevisi, la Nena Mora y Memo Morales, tres estrellas de esta feria que ahora mirarán, desde el cielo, una edición que promete austeridad. La primera de sus 19 noches, por lo menos, terminó con pasodobles. (Texto/Daniel Pabón – Foto/Carlos Eduardo Ramírez)