La alcaldesa del municipio, Virginia Vivas, se reunió con los comerciantes de la ciudad.
La alcaldesa del municipio, Virginia Vivas, se reunió con los comerciantes de la ciudad.

Durante el miércoles en la noche, un grupo de motorizados irrumpió de manera imprevista en las instalaciones de Plaza Mercado Manaure, en Santa Ana, municipio Córdoba, donde causaron destrozos incalculables y afectaron a más de 60 comercios que se agrupan en este recinto.

Ante estos atropellos, la alcaldesa del municipio, Virginia Vivas, sostuvo una reunión con los cordobenses, quienes le manifestaron la necesidad de que los organismos se comprometan a brindar mayor seguridad ante esta ola de ataques que ponen en riesgo la integridad de las personas y sus bienes.

Durante el encuentro, la alcaldesa escuchó la inquietud de cada uno de los ciudadanos y acordaron marchar desde Plaza Mercado Manaure hasta la sede de la Policía del estado Táchira, denunciar y exigir la destitución del prefecto del municipio, Francisco Vera, y finalmente iniciar un cabildo abierto con la finalidad de discutir las medidas a tomar para evitar este tipo de actos vandálicos.

El miércoles, por la noche, algunos locales fueron saqueados.

“En el cabildo abierto, reclamamos los derechos de los ciudadanos, les solicitamos a los organismos de seguridad que inicien los patrullajes, que no solo se cuiden los bienes, sino que se proteja la integridad física de las personas. Acordamos pedir la destitución del prefecto, haciéndolo presunto responsable de los hechos acontecidos, hacer un pronunciamiento público y una denuncia ante la Fiscalía y, además, la solicitud de allanamientos donde se presume se encuentran objetos que fueron robados”, recalcó Vivas.

La alcaldesa señaló que lo más importante es la seguridad de las personas en el municipio, por lo que hizo un llamado a mantenerse en resguardo y evitar exponerse a alguna situación que pueda resultar en incidente.

Asimismo, durante el cabildo, dueños de comercios y de los representantes del transporte público manifestaron su temor por las amenazas que han recibido por este grupo de motorizados, de dañar sus bienes y terminar ocasionando más pérdidas para estos trabajadores.