Imagen de referencia. (Foto: Cortesía)
Ocurren de día, noche o en la madrugada. Algunos lo atribuyen a la crisis que vive el país. Otros dicen que es, posiblemente, una mafia organizada y descartan que se trate de delincuentes comunes. Algunos van más allá, sugiriendo complicidad entre los ladrones, organismos de seguridad y trabajadores de la estatal telefónica

Viajar desde Cordero, municipio Andrés Bello, hasta Cúcuta, no se hace tan tortuoso cuando se tiene un objetivo claro: obtener ganancias económicas, de lo que está tipificado dentro de la legislación venezolana como contrabando.

Este ha sido el recorrido que Darwin Contreras, quien pidió que su nombre fuera cambiado por seguridad, ha realizado en no pocas oportunidades para, según él, sortear los embates de la crisis económica que atraviesa el país, ganando con la venta ilegal de cobre, unos realitos de más que, dada la situación -dice-, no le cae nada mal.

Los colombianos hacen negocio con todo lo que llevan los venezolanos, al pasar el río Táchira. El cobre no escapa de esta realidad. Darwin señala que consigue el elemento químico en distintos materiales -tubos, láminas, cables trenzados, y más- y jura que nunca los ha robado. “Es lo que voy consiguiendo con amigos o en mi trabajo”. También asegura que jamás ha tocado ningún tejido de la Cantv.

“¿Quién iba a imaginar que volveríamos a la edad de piedra?”, con esta pregunta Gustavo Alfonso Call, contextualizó un hecho que viene ocurriendo en reiteradas ocasiones -una y otra vez- en muchas comunidades del Táchira: el robo de cables de cobre de la Cantv.

Y es que el cableado de cobre, que está quedando en desuso, puede llegar a tener hasta 300 pares de este elemento, lo que sin duda lo vuelve atractivo a los ojos de los delincuentes.

Alfonso Call, es habitante de la calle 2, sector Los Cruces de El Corozo. A principios de marzo, en una de esas noches en que falla el sistema eléctrico nacional, se produjo el desfalco de por lo menos 180 metros de cable de fibra óptica con el que Cantv lleva la señal de telefonía e Internet a esas comunidades.

“La red la montaron en noviembre. No duró más de tres meses, cuando la robaron. Como falla la luz en la carretera principal, fue fácil cometer el hurto”, asegura Alfonso Call.

Un trabajador de la Cantv, que prefirió no identificarse, reveló que robar cable de fibra óptica no es rentable para nadie, porque este no se vende. “Por el contrario, genera pérdidas a la compañía”, dijo.

Los tachirenses víctimas de estos hurtos pasan meses sin que el servicio sea restablecido. (Foto/Jorge Castellanos)

El robo de este tipo de material se ha convertido en un verdadero negocio para un grupo de desadaptados que no entiende lo importante que resultan las redes de comunicación en un país como Venezuela. Lograron capitalizar este producto y al hacerlo generan pérdidas millonarias al país. Un dinero que bien podría dedicarse a otras obras de carácter social o a la inversión en materia alimentaria.

Solo en Los Cruces, de siete comunidades ordenadas geográficamente en calles, cinco quedaron sin el servicio de Cantv. Cuenta Edith Ramírez, vocera del consejo comunal de la zona, que en total 150 familias se ven afectadas de manera inmediata.

Hasta el pasado jueves, la estatal telefónica informó sobre el remplazo del cable en solo la Troncal 005. Ramírez, en torno a esto, señaló que “Cantv nos ha dicho que hasta ahora será vuelto a colocar en la vía principal de la Troncal. Que a ellos no los mandaron a montar el cable en nuestra comunidad. Lo que sí dijeron es que el cable es de un material diferente al que usan comúnmente”.

Pero El Corozo es solo una de las muchas localidades sumergidas en este abismal problema.

Viajar a Llanitos, en la vía hacia Cordero, pasando primero por San Rafael, ambas comunidades adscritas al municipio Cárdenas, e ir observando los postes que no solo conducen el tejido eléctrico sino todo el cableado telefónico, es encontrarse con retazos de cables picados, una, dos, y muchas veces más. La cuerda desaparece por cuadras, reapareciendo solo en pedazos cerca del terminal -aparato- al que están conectadas.

Una usuaria en la red social de Twitter aseguraba que en San Rafael, específicamente en el sector Paramito, el cable ha sido robado en tres oportunidades. Hoy tampoco tienen señal.

Situación similar vive la antigua aldea Padre Lamus -Llanitos-. Desde octubre del 2016, cuando hurtaron parte del cableado, no tienen servicio de telefonía fija. Con los días continuaron robando cables hasta que los dejaron incomunicados, estrictamente hablando de la señal de teléfono e Internet.

En localidades de Zorca Providencia, Rubio, Palmira, El Abejal, La Aldea, Toiquito, Toituna, Santa Teresa y muchas más los robos son constantes…

Más de 300 familias afectadas. Roberth Sanjuanez, vocero del consejo comunal Divino Niño, asegura que todos los componentes activos de la comunidad han dado parte a la compañía telefónica. Y que al principio restituían el cableado, pero “más tardaba Cantv en restablecer el servicio que los amigos de lo ajeno en robarlo nuevamente”.

Sanjuanez deja ver que pudiera existir cierta complicidad entre personas que trabajan en la empresa gubernamental ya que –a su juicio- “cortar ese cable no es tan sencillo. Supone movilizar un vehículo y una herramienta -llamada cizalla- con la que se puede hacer un corte preciso”, dijo.

Criticó a los delincuentes, quienes por llenarse los bolsillos de dinero sacrifican al pueblo. “La inversión que hace el Estado venezolano es para todos por igual -asegura-. Los vecinos debemos denunciar para no convertirnos en cómplices de esta situación. Debemos aprender a cuidar lo que nos pertenece”.

Aunque Sanjuanez aseguró que los distintos consejos comunales trabajan en ayudar a restablecer el servicio, en el transcurso de la semana la comunidad se reunirá para decidir meter el cableado subterráneo.

El municipio Cárdenas ha sido golpeado duramente por estas mafias “robacables”. Táriba, específicamente en la calle 14 con carrera 12, el pasado 11 de marzo -reciente- reportaron el hurto de “cable central de 300 pulgadas”. Una fuente ligada a la estatal telefónica dijo no entender “como un cable que está tan alto se lo roben”.

La mejor opción para evitar los hurtos sería enterrar los cables, aseguró uno de los entrevistados.
En Palo Gordo, adscrita a esa municipalidad, se produjeron entre enero y febrero varios asaltos a los postes eléctricos. En plena madrugada, un vecino de Alessandra Rivas se encontraba haciendo uso del Internet cuando notó como se quedaba sin señal. Horas más tarde se percató que el cableado habría sido robado.

Rivas denuncia que Cantv sigue cobrando el servicio con normalidad. Como otras comunidades, los habitantes de Gallardín, sectores Araguaney, veredas 1, 2, 3 y Zapatoca -quienes resultaron afectadas por el robo- decidieron recoger dinero para enterrar los cables. Ahora solo esperan que toda la comunidad pague la cuota necesaria para realizar las debidas reparaciones.

En comunidades como Zorca Providencia, Rubio, Palmira, El Abejal, La Aldea, Toiquito, Toituna, Santa Teresa, la historia se repite con patrones similares. Y estas son solo algunas de las comunidades.


Destino: Cúcuta

Imagen de referencia (Foto/Carlos Eduardo Ramírez )

La mayoría de los denunciantes infieren que el cobre que extraen de los cables robados es llevado a Cúcuta, donde lo pagan “muy” bien.

¿Cómo pasa este tipo de contrabando por la frontera? Darwin Contreras, un electricista automotriz, ríe contando lo fácil que es identificar a quienes llevan el metal, ya que “caminan como robots”. Hay quienes llevan medio kilo, uno, dos o hasta siete. Todo el que la persona pueda soportar.

No hay ningún control establecido que necesiten burlar. Al presentar su tarjeta de migración y cruzar la línea fronteriza, estando en Colombia, ven resuelto su día. Por cada kilo de cobre, dependiendo del valor de la moneda nacional frente al peso, estarían ganando entre 18 y 20 mil bolívares, lo que equivaldría a poco menos de una quincena en el país.


Sin versión oficial

Solicitud para que Cantv baje sus precios
Imagen de referencia

Aunque se hicieron las gestiones correspondientes para que la Cantv ofreciera un balance oficial sobre la situación, hasta el día sábado no se obtuvo respuesta de la compañía estatal.

Queda en el aire saber cuántas comunidades atiende la empresa de telecomunicaciones que presentan el mismo problema. Cuánto dinero pierde el Estado al reinvertir en cableado.

Extraoficialmente se conoció que Cantv trabaja con las comunidades para reparar los daños. “Llegan a un acuerdo con la empresa para enterrar el cableado. Para ello, se debe usar una tubería de dos a tres pulgadas, resistente, para que con el tiempo no se desintegre. Además, en cada 100 metros, más o menos, habría que hacer una alcantarilla en las zonas de empalme”, refirió la fuente.

En comunidades como Lomas Blancas y Manuel Felipe Rugeles esto se ha concretado y los robos se han minimizado considerablemente.

Bandas aisladas o mafias organizadas, todos movidos por el interés malsano de obtener liquidez a costa, tanto de los demás como de los bienes del Estado. Las detenciones, aunque han incrementado -no considerablemente- no trascienden por tratarse de delitos menores.

Darwin espera que la situación país cambie (mejore) para tener que dejar de viajar a Cúcuta y hacer “trabajos ilegales” -como él llama a este tipo de contrabando-. Por lo pronto, está buscando entre sus vecinos y conocidos la mayor cantidad de cobre posible para volver a atravesar la línea imaginaria que divide a Colombia y Venezuela en busca de más bolívares de los que, al parecer, pudiera ganar trabajando honradamente en su país.

(Moisés Sánchez)