La experiencia de traer al mundo un angelito Down

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Cada 21 de marzo se conmemora el Día Internacional del Síndrome de Down, niños, adolecentes y adultos con esta condición, conmemoran junto a sus familiares tan especial fecha.

La fundación Angelitos Down Táchira es una organización sin fines de lucro, de carácter privado, fundada el 8 de Julio de 2013. Su misión es ayudar y orientar a los familiares de las personas que poseen esta discapacidad, igualmente, ofrecen atención en las áreas del desarrollo, promueve la inclusión de las personas con Síndrome de Down en el campo laboral, social y educativo.

Betza Marquez, Greysi Mora, Alejandra Contreras, Marilyn Cárdenas y Victoria Flores, son algunas de las mamás pertenecientes a la fundación, ellas están muy agradecidas por el apoyo que han recibido de la organización, además, la vida les ha regalado la dicha de ser madres de estos angelitos.

“La experiencia al comienzo fue un poco frustrante, en el momento que uno desea ser mamá, no espera tener un niño Síndrome de Down,  pero cuando van creciendo te enseñan el verdadero amor, con tan solo una mirada, una caricia y un abrazo te llenan de mucha felicidad”, manifestó Greysi Mora, mamá de Daniel Silva, un angelito de 4 años.

Todas estas madres aseguran que han recibido ayuda de muchas personas, y entre ellas mismas se apoyan.

Afirman que hasta hace poco no contaban con  una sede, fue entonces que el gobernador Vielma Mora “nos adjudicó un lugar pero aun no está en condiciones para  usarlo”, declaró Marquez, mamá de Dayana Noguera, quien tiene esta condición especial y con tan solo 5 años le ha enseñado a su familia lo que es el valor de la tolerancia y la paciencia.

Quienes padecen Síndrome de Down, enseñan la capacidad de sorpresa ante el milagro de lo cotidiano, ellos contemplan y admiran lo sencillo de la vida, además, agradecen aquello que tienen, una de sus características es saber dar las gracias a las cosas simples, siempre con una admirable actitud y una gran sonrisa.

“Mi experiencia como mamá y papá de Jesús es lo máximo. Cuando él llegó a nuestras vidas fue una sorpresa, pero hoy les puedo decir que me siento bendecida, ha sido un niño muy aceptado gracias al apoyo familiar. Me hizo tocar fondo y me convertí en una mamá especial”,  expresó Contreras, madre de Jesús Alejandro Contreras, un angelito más de la fundación que tiene 2 años de edad.

Tener diferente sexo, ideología, religión, cultura o idioma, hace que todas las personas sean distintas, por fortuna, la sociedad ha avanzado al punto en el que tener un cromosoma de más no significa que las personas down sean rechazadas.

Por otra parte, Amarilis Medina, perteneciente a la junta directiva de la fundación, informó que inició  la celebración con la eucaristía en la iglesia Coromoto, el pasado domingo 19;  para el miércoles 22 participarán con sus danzas, en el segundo festival de danza joropo en el teatro Aly Primera a las 9:00 de la mañana, del mismo modo, el día 25 darán una charla educativa  donde estará invitada toda la población que desee participar, y el domingo 26 se efectuará  la fiesta para todos los niños por su día.

La inclusión educativa de las personas con síndrome de down, es un proyecto que beneficia a toda la población. La estimulación inicia desde el hogar donde debe tener el apoyo principal, además, si el niño o adolecente es integrado a una escuela regular  se debe contar con la ayuda de la institución educativa, donde el docente debe disponer de estrategias de intervención adecuadas para atenderlos.

Juan Miguel es Síndrome de Down y tiene 14, actualmente cursa sexto grado en una escuela regular y su madre Marilyn Cárdenas, afirmó que “gracias a Dios cognitivamente no tiene mucho retardo, atiende instrucciones y es muy aplicado en el estudio, atiende instrucciones y es muy amoroso con todos los miembros de su familia”. (Lorena Chacón/Pasante)