Erick Roa, padre de Kluiberth Roa, el liceísta de 14 años asesinado el pasado martes 24 de febrero. (Foto/Jorge Castellanos)
Erick Roa, padre de Kluiberth Roa, el liceísta de 14 años asesinado el pasado martes 24 de febrero. (Foto/Jorge Castellanos)

“El presidente de la República dijo que mi hijo pertenecía a una secta de la derecha, no señor presidente, era un niño, un niño de 14 años que tenía ilusiones, que tenía muchas ganas de vivir, un niño cristiano evangélico que su gozo era alabar a Dios, cantarle a Dios, un niño que practicaba deporte, el baloncesto, medía 1.83 metros, pertenecía a los scouts de Capacho”.

Así respondió el señor Erick Roa, padre de Kluiberth Roa, el liceísta de 14 años asesinado el pasado martes 24 de febrero, a las acusaciones hechas por el presidente Nicolás Maduro, quien señaló que el joven “pertenecía a una secta de la derecha”.

Con su hijo mayor al lado, el señor Erick dijo: “aquí está mi otro muchacho, que estudia en la universidad y ya se va a graduar de profesor de Educación Física, él era el ejemplo de Kluiberth, que quería seguir los pasos de su hermano”.

Prosiguió el señor Roa para afirmar: “presidente no tiene por qué decir tantas idioteces, porque son idioteces lo que ha dicho, yo quiero que me digan la verdad, porque no es solamente el Policía que está preso, el niño como yo lo llamo, porque es otro niño de apenas 23 años; había un comandante que lo comanda a él, está el motorizado que andaba con él, hay mucha más gente detrás de esto, y usted me dice que me quieren ayudar a aclarar esto, y el gobernador dice lo mismo; que caigan los que tengan que caer, pues entonces ayúdenme de verdad”.

Desmintió además el padre de Kluiberth la versión de que hubo un forcejeo entre su hijo y el funcionario de la PNB: “ahí no hubo ningún forcejeo, yo tengo pruebas, fotografías, videos, estuvimos en el sitio lavando la sangre de mi hijo, porque yo no quería que le pasaran por encima los carros a la sangre de mi hijo, estuve con la comunidad y me informaron de cómo pasó todo y me tienen todo el material con las pruebas para que no digan más que fue forcejeo o que el niño intentó agredir al policía, ni que fueron encapuchados, ni la oposición”.

Manifestó que el miércoles al mediodía habló por teléfono con el gobernador Vielma Mora, quedaron en sostener una entrevista, y además le ofrecieron reunirse con un viceministro, pues le dijeron que querían hablar personalmente con él para tener la oportunidad de decirles de frente lo que siente como padre y la realidad de lo que ocurrió.

Sobre la participación de grupos paramilitares en la muerte de Kluiberh, el señor Roa dijo: “esos son marañas que están inventando ellos mismos para salirse, ellos están encerrados, no saben qué hacer, uno dice una cosa, otro dice otra cosa, y son del mismo bando del oficialismo, y no se ponen de acuerdo para decir una mentira tan grande como esta. Cómo van a decir que fueron paramilitares si el mismo comandante de la PNB regional entregó al policía que mató a mi hijo, cómo van a decir que fue un paramilitar o un encapuchado, ¿ven como se contradicen ellos mismos?”.

Recordó el señor Roa que su hijo falleció el martes 24 de febrero debido a una bala disparada por un policía nacional, y afirmó que todo el país tiene un gran dolor por la trágica muerte de su hijo, que nunca debió suceder.

Agradeció a la comunidad del barrio San Carlos, a los estudiantes universitarios, a la sociedad tachirense, a los medios de comunicación, y a todas las personas que han sido solidarios con la familia y que han sentido la muerte de su hijo como si fuera cercano a ellos.

Reiteró que no quieren más violencia, más muertes, y solicitó que la resolución 008610 sea derogada, pues considera que es la que impulsa a los funcionarios a agredir a las personas, como pasó con su hijo que se movilizaba por el lugar de forma inocente, salió corriendo como un niño normal y encontró la muerte.

Denunció que la noche del miércoles un grupo de jóvenes hacía un homenaje a Kluiberth en Táriba, pintando el pavimento con un mensaje de paz, y la policía llegó y se llevó detenido a uno de los muchachos que se encontraba en el sitio, sin que estuvieran haciendo nada malo.

(LS)