Oferta de quesos a Bs. 5.600 ahumado y Bs. 4.000 el requesón, genera enganche en los consumidores que buscan economía. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
Oferta de quesos a Bs. 5.600 ahumado y Bs. 4.000 el requesón, genera enganche en los consumidores que buscan economía. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)

Aun cuando los continuos aumentos del salario mínimo tratan de paliar la crisis que viven los venezolanos, la inflación sigue haciendo merma en su poder adquisitivo. Reflejo de ello es el constante incremento en el precio de los alimentos, que han dado un salto con el inicio del año. Tal es el caso de los quesos, cuyo costo hace que cada día se vea disminuido en las mesas de los hogares tachirenses.

Los consumidores se quejan del continuo aumento que sufre este producto lácteo, rico en calcio y vitaminas, ideal para acompañar diariamente las comidas. Aunque no exista un precio estándar para la venta del mismo, se pudo constatar que los precios varían según el establecimiento. En los mercados municipales sigue siendo más económico que en los supermercados, bodegones y charcuterías.

“En un supermercado es imposible comprar charcutería, el queso más barato está por encima de los 10 mil bolívares, y el amarillo ya supera los 15 mil. Aquí (mercado Pequeños Comerciantes) todavía puedo comprar el queso Llanero a 6.400 bolívares, porque en una charcutería cerca de mi casa lo están vendiendo en 8 mil”, comentó Glenda Parada.

En efecto, para muchos consumidores que buscan economía la alternativa es acudir a los mercados municipales. Allí hay gran variedad de lácteos, precios e incluso ofertas. La presentación más económica es el requesón, que se encuentra entre 4.000 y 4.500 bolívares el kilo, y el más costoso sigue siendo el amarillo, que alcanza los 10.000 bolívares.

El más buscado sigue siendo el queso duro, que pasó de 3.500 bolívares el mes pasado a Bs. 6.400 con el año nuevo. Otra opción para los consumidores es llevar ricota, cuyo precio oscila entre 2.900 y 1.900 bolívares, dependiendo de la presentación y sus gramos. Algunos hacen el esfuerzo de llevar Mozzarella, que está entre 7.200 y 7.900 bolívares. Paisa entre 9.000 y 10.000 bolívares, otros prefieren el ahumado, que se consigue a Bs 5.400 – 5.600, o la cuajada a Bs 6.400.

“Uno trata de buscar lo más barato, para no prescindir del alimento. Obvio que no compro como antes de a kilo, sino que llevo por gramos, aunque tampoco me dura como antes. Pero trato de tenerlo para el desayuno de los niños y también para rellenar las arepas de la cena. Últimamente lo que hago es comprar queso duro o semiduro y lo rallo, así me rinde más”, expresó Paola Sierra.

Y es que los consumidores se las ingenian para no prescindir de este alimento sólido, elaborado a partir de la leche cuajada de vaca, cabra, oveja o búfala. Justamente son los pequeños de la casa quienes más demandan el producto.

“Hago el sacrificio porque me parte el corazón cada vez que mi hija llega de la escuela y me dice que sus compañeritos lloran porque se tienen que comer la arepa pura. Así sea solo con una lonja de queso o un poco de queso rallado tratamos de rellenar la arepa. Aunque sea solo la de la niña, no importa que mi esposa y yo nos la comamos pura”, dijo Leandro Paredes.

Mercancía a precio nuevo

Entretanto los vendedores aseguran que el precio depende del costo al que llegue la mercancía, que por cierto la compran con un incremento considerable cada nuevo pedido. Por ello, esta semana el queso  duro –por ejemplo- se vende a un precio, pero la otra semana ya tendrá otro, debido a que tiene mayor rotación y el pedido nuevo llegó con una variante en el precio.

“Aunque sea de dos o tres bolívares la diferencia se nota. Muchos no saben que quizás es la última vez que compren a determinado precio, porque cuando regresen, el costo ya será otro. Muy pocos se aprovisionan para 15 días o más, la mayoría compra para la semana y de bromas”, dijo Avendaño.

Para otro encargado de una charcutería, las ofertas generan enganche en el consumidor. Por ejemplo, el queso ahumado a Bs 5.400 ha tenido buena cabida en la gente, así como el requesón a Bs 4.000. “El bajo precio del requesón se debe a que proviene del suero de leche cuajado, es decir, se obtiene de un segundo procesamiento. Es el que más están comprando ahorita, porque es bueno, bajo en sal y además es el más económico”.

Las ventas que sí bajaron -coincidieron varios comerciantes- es la del queso amarillo. “Ni por equivocación la gente pregunta, antes era el que más salida tenía y ahora es el que se nos queda. El blanco es el que manda ahora”, apuntó un charcutero.