Productos de aseo personal en Táchira se encuentran en manos de bachaqueros

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Los desodorantes son otros de los productos más buscados por los consumidores y que solo se logran conseguir a través de los bachaqueros. (Foto/Carlos Eduardo Ramirez)

En un verdadero dolor de cabeza se ha convertido para los tachirenses conseguir artículos de aseo personal. Y es que antes, productos como el jabón de baño, champú, desodorante o crema de dientes estaban al alcance de los consumidores en los anaqueles de los comercios y a precios regulados. Ahora están en manos de los revendedores o bachaqueros, a precios exorbitantes, y quien los adquiere corre el riesgo de llevarse un buen artículo o de ser estafado.

“Es que uno ha cambiado hasta sus hábitos de higiene. Yo trato de usar poco el desodorante, para no gastarlo rápido. Si antes me aplicaba bastante y hasta tres veces al día, incluso después de bañarme, ahora solo lo hago una vez, porque no se consigue y quien lo tiene quiere pedir hasta 5 mil bolívares, por uno pequeño, de bolita, porque los que vienen en crema o aerosoles son impagables”, comentó Carmen Lara, mientras buscaba un desodorante para su hijo adolescente.

La crema de dientes en el mercado negro se vende desde 3.500 bolívares, dependiendo de la marca y la presentación.

En algunos comercios chinos se pueden conseguir desodorantes de marcas poco comunes a partir de los 5 mil bolívares. En los buhoneros del centro, y frente al terminal de La Concordia, los precios varían, de acuerdo con la presentación. Los de bolita (30 ml) oscilan entre 3 y 4 mil bolívares, marcas como Yodora, Dove, Rexona, Lady speed stick y Balance. También venden unos en sobre, a 1.000 bolívares cada uno.

“La buhonera me dijo que no traen en crema porque son muy caros, más o menos 15 mil pesos, y al cambio, imagínese. Los de aerosol también son muy costosos”, dijo Betzabeth Ramírez, quien estaba buscando un desodorante para dama, marca Rexona de bambú y en crema.

En cuanto a los jabones de baño, quizás ha existido más variedad, ya que se consiguen importados y artesanales; caso de algunas perfumerías, donde ofertan los de avena y azufre a partir de 2 mil 500 bolívares la unidad. En otros comercios formales hay paquetes de tres jabones que superan los 7 mil bolívares.

—Uno lo piensa dos veces para comprar un jabón que sobrepasa los 2 mil bolívares. Lo bueno es que dura, pero igual, la inversión es alta. Aparte, las marcas son poco conocidas y lo ponen a pensar a uno, si llevarlo o no. Sin embargo, al sacar la cuenta, sale más barato que pagárselo a los bachaqueros al doble de ese precio -comentó Diana Merchán-.

En el caso del champú, apareció a inicios de año en una reconocida cadena de farmacias la marca Head & Shoulder, a 3 mil 400 bolívares la presentación de 400 mililitros. No obstante, como no todo el mundo tiene acceso, ya que llega en pocas cantidades, la opción es repagarlo, hasta en 6 mil bolívares, o buscar otras opciones, como el champú profesional sin sal, cuyo costo va desde 3 mil hasta 12 mil bolívares, o los sobrecitos que venden los buhoneros en Bs. 1.000.

Otro producto, que sin duda es indispensable para las familias tachirenses, es la crema de dientes, que a precio regulado apareció la última vez entre 1.600 y 1.980 bolívares. No obstante, en los comercios no se expende con frecuencia. De allí la necesidad de algunos de pagarla a los revendedores.

“Tres mil bolívares me pidieron por una crema dental y ni siquiera era Colgate”, expresó Eduardo Márquez, quien recorrió varios comercios de barrio Sucre y, como última opción, se dirigió al centro de la ciudad, donde ofertan la marca Fluo Cardent, de 75 mg., en 3 mil 500 bolívares, y la Colgate grande en Bs. 4.000.

Productos adulterados
Cristina Linares mira con duda algunos de los artículos que ofertan los bachaqueros. No está segura de llevarlos. “Hace poco una amiga fue estafada con champú, que terminó siendo más agua que otra cosa”, y también escuchó el cuento de una señora que compró desodorante en bolita y resultó ser suavizante.

— Uno oye tantas cosas que le da miedo comprarle a esta gente. Pero, dónde más, si no hay. Aparte, está el precio exagerado en que se consiguen los productos de higiene personal, que incluso hacen que uno se vea obligada a usarlos de forma más limitada y en pequeñas cantidades. No entiendo por qué los bachaqueros sí los tienen y los comercios formales no. Por lo menos, uno tendría seguridad en que está comprando un producto de calidad -dijo Linares-.

Justamente, la venta de productos adulterados es otro de los abusos que ahora se suma a la labor de los bachaqueros. En Caracas son comunes las denuncias por esta situación; no es el caso del Táchira, donde quizás no se hace público, mas sí se leen comentarios en grupos de WhatsApp o Facebook de algunas personas que han sido estafadas.

Artículos bajo llave…

Desde hace algún tiempo, los comercios optaron por tener en vitrinas cerradas con llave algunos productos, bajo estricto control de los vendedores, en aras de frenar el incremento de robos y disuadir a los ladrones. La sorpresa es que cada día son más los artículos que se encuentran bajo esta modalidad. Inicialmente se colocaron bajo llave los enlatados, chucherías, productos de aseo e higiene personal, incluso maquillaje. Ahora se han visto víveres como el café.  “Los productos más caros deben mantenerse en estantería con llave, y otros no tan caros, pero sí llamativos y fáciles de guardar en una chaqueta o abrigo”, comentó la encargada de un establecimiento. (MC)

Otras opciones: El trueque

Las compras anticipadas, en su momento ayudaron a enfrentar la escasez, pero para Fabio Paredes el trueque le ha dado mejor resultado. “Tengo tiempo que no compro desodorante o jabón. Me he dedicado a intercambiarlos por otros productos. Se me ha hecho más fácil conseguirlos de esa manera”. Agregó que no le han “metido gato por liebre”, porque sabe con quién hacer los cambios.

—Uno no se va de buenas a primeras a hacer trueque con desconocidos. Yo por lo menos empiezo con la familia, luego los compadres, amigos, vecinos, conocidos de mis amigos y así; en última instancia tocaría con desconocidos, pero siempre consigo el intercambio antes, de manera que no he tenido problemas con esta modalidad y me ha salvado en muchas ocasiones –afirmó-.

Inicialmente el trueque resultó ser una buena alternativa, pero ha decaído a medida que la gente abusa con los cambios.

—Había cambios injustos, de gente que te pide dos y tres artículos, que tú pagas caros, por uno solo del que tú estas solicitando. Yo antes intercambiaba muchas cosas, sobre todo víveres por artículos de higiene, pero la gente se volvió muy abusadora, indicó Johana Martínez, quien ahora le hace cacería a esos productos en los comercios chinos o en algunas bodegas que traen mercancía de Colombia.

Mariana Contreras