Solicitan al Gobierno mantener la figura de operadores cambiarios fronterizos

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César Sequera, al centro, manifestó que no quieren desaparecer como operadores cambiarios fronterizos. (Foto/JGH)
César Sequera, al centro, manifestó que no quieren desaparecer como operadores cambiarios fronterizos. (Foto/JGH)

San Antonio.- Ante el reciente anuncio del presidente de la República, Nicolás Maduro, de abrir casas de cambio en la frontera, el gremio de los operadores cambiarios fronterizos de San Antonio y Ureña  manifestó una vez más la plena disposición de estar presto y dispuesto a formar parte de las nuevas políticas en materia cambiaria que el Ejecutivo nacional  piensa  implementar en esta región.

El operador  cambiario fronterizo es una figura creada por el Banco Central de Venezuela y regulada  por la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario, distinta a la casa de cambio, pues prácticamente  son empresas familiares que fueron creadas en la zona limítrofe  para la convertibilidad de bolívares a pesos, y viceversa.

En el eje San Antonio-Ureña funcionaron 17 agencias de operadores cambiarios fronterizos, hasta agosto de 2015,  cuando fueron cerradas en el marco del estado de excepción decretado por el Gobierno. Las casas de cambio, por su parte, tienen otra reglamentación y atribuciones más amplias.

César Sequera, vicepresidente de la Asociación,  en compañía de los operadores, Jovanny Fernández y Julio Carrillo, expresó que el gremio siempre  trabajó  directamente con el público, ofreciendo atención inmediata, oportuna y eficaz a personas  naturales y jurídicas que  requerían hacer el cambio de bolívares a pesos, o viceversa.

Manifiestan que no quieren desaparecer como operadores cambiarios  fronterizos, y consideran que dicho gremio debe ser uno de los primeros llamados a formar parte de la nueva dinámica de la política cambiaria, puesto que tiene una trayectoria de trabajo desde hace cuatro décadas, ejerciendo la actividad cambiaria en la zona.

“No tenemos conocimiento hasta ahora  de si vamos a formar parte o no. Queremos reiterar nuestra disposición de estar dispuestos  a formar  parte de la nueva dinámica  comercial y cambiaria, y de adaptarnos a las nuevas condiciones, reglamentaciones o normativa que las autoridades en materia cambiaria tengan a bien  implementar”, expresó el vocero.

Los operadores refirieron que meses atrás sostuvieron reuniones con representantes de la Gobernación del Estado y  otras instancias del gobierno nacional, a quienes manifestaron su disposición de trabajar y aportar para formar parte de la nueva dinámica cambiaria. Hubo mesas de trabajo,  intercambio de opiniones, pero no se avanzó  más. Desconocen si las que ha anunciado el Gobierno son casas de cambio como las que ya hay en el país, o una nueva figura que se va a crear.

Buscar equilibrio en la tasa de cambio

Los operadores cambiarios fronterizos del estado Táchira  manifestaron que es necesario buscar un equilibrio en la tasa de cambio, ya que desde que sus oficinas fueron cerradas, hace año y medio, las casas de cambio de Cúcuta han manejado el precio del  bolívar de manera unilateral. Toda la actividad la monopolizan desde el lado de allá.

Presumen que dentro de la nueva dinámica cambiaria que se piensa implementar se tomará como referencia, para la convertibilidad de pesos a bolívares  y viceversa, el precio oficial del dólar en cada país. Asimismo indicaron que, por estar en una zona fronteriza, es indispensable que los Gobiernos de ambos  países intervengan y establezcan un diálogo concreto, directo y sincero, para  que se logre sincerar la tasa de cambio.

Finalmente, señalaron que la reactivación de las agencias de los operadores cambiarios fronterizos permitirá de alguna manera frenar la fuga de bolívares  hacia Colombia,  porque  actualmente el venezolano se ve obligado a llegar a otro país para cambiar su dinero.

Los operadores señalan que además de las personas  y familiares que trabajaban en esas pequeñas empresas dedicadas al cambio de bolívares  por pesos, y viceversa, el cierre de dichas agencias también ha afectado a la gran  cantidad de empleados colombianos que laboran en las empresas de San Antonio y Ureña y necesitan cambiar los bolívares por pesos.

“Es una política errada que no responde a la realidad de la zona fronteriza”