BBC Mundo | ¿Qué pasa cuando tu padre no expresa sus sentimientos?

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Ben Norris, de 24 años, no conoció a su padre hasta después de cumplir los 20 años. No es que nunca lo hubiese visto o que él hubiera abandonado el hogar, pues vivieron juntos toda la vida. Sólo que sentía que no sabía nada sobre él.

Norris reveló que su padre, como muchos otros hombres, no hablaba más que de fútbol y nunca mencionaba sus sentimientos, hasta que un día decidió visitar todos los sitios donde él había vivido, en un intento por conocerlo mejor.

Tras el rastro de su padre

El proyecto se convirtió en un monólogo teatral que ganó un premio especial en el Festival de Edimburgo, en 2015, que le ofrece financiamiento y asesoría a nuevos artistas.

“Pensé, ‘¿cómo puede ser que seamos de la misma familia? (…) No tenemos nada en común. A mí me atrae mucho el arte y escribo poesía. Él es un tipo increíblemente taciturno, reservado, de clase media que trabaja de 9 a 5, regresa a casa y realmente no dice nada”, cuenta Ben.

La mayoría de la información que tenía de su padre, Ray Norris, fue gracias a su abuela, Rose. Sabía que, a lo largo de su vida, su papá siempre se había desplazado hacia el norte. Nació en Brixton, un balneario que queda en Londres, y terminó en Nottingham, en el centro del país.

“Pensé que, si iniciaba el camino en dirección inversa por los sitios donde vivió, podría descubrir más sobre él (…) Me lancé todo este viaje con un camarógrafo, una beca del Consejo de Artes y todo un equipo creativo en lugar de simplemente echarle una llamada y preguntarle sobre su niñez””, explicó Norris.

El descubrimiento

Lo que descubrió fue que su padre simplemente había sido “condicionado desde niño a comportarse de la misma manera que muchos: callado, sin demostrar debilidad alguna”.

“Ahora me doy cuenta que mi padre es así por defecto. Me convertí en el hijo de mi mamá. Siempre me abrazo con mi mamá. La hombría y la disponibilidad emocional me parecen dos cosas separadas debido a cómo veía a mi padre comportarse. Hablar es considerado algo muy femenino y todo lo femenino es tabú”, dijo Ben a BBC Mundo.

Luego de proyectar su documental las personas se acercaban a Ben para comentarle que sus padres sonaban exactamente como el suyo.

Masculinidad tóxica

Parte de la motivación de Ben para iniciar este proyecto era el desafío que sentía para romper parte de esa cultura masculina que él considera tóxica.

“Me parece que en su máximo extremo, las peores consecuencias de esta reticencia de los hombres a hablar se manifiestan en el número de hombres que se suicidan. Es enorme. El suicidio masculino es tres veces más alto que el femenino en Reino Unido. Y cobra el mayor número de víctimas en hombres menores de 45 años”, indicó.

Investigaciones realizadas por las organizaciones Samaritans y C.A.L.M. confirman estos datos.

El doctor Michael Kimmell, recientemente estableció un Centro para el estudio de Hombres y Maculinidad en la Universidad de Stonybrook. Allí trata de desafiar las ideas tradicionales de la masculinidad, exhortando a los estudiantes a aceptar que hay “muchas más maneras de ser un hombre”.

Daphne C Watkins, el presidente de la Asociación de Estudios del Hombre de Estados Unidos, también se ocupa de las limitadas perspectivas de la masculinidad.

“Muchos hombres todavía definen masculinidad como alguien que puede proveer a la familia, que puede luchar contra un tigre y proteger (…) Lo que me encantaría ver es que ampliáramos esas definiciones”, expresó el doctor Watkins.

El padre de Ben cayó en una depresión cuando se separó de la madre de Ben, cuando estaba en sus 60.

“Papá estuvo súper deprimido durante años. Constantemente lo devolvían del trabajo y se la pasaba embriagado. Pensé, ‘va a morir alcoholizado viendo el programa de fútbol por televisión”, narró el joven.

El primer abrazo

Cuando Ray llegó a su punto más bajo, Ben regresó a casa de la universidad para pasar un tiempo con él, donde abrazó a su padre por primera vez.

“En ese momento, lo encontré (el abrazo) tan raro como él. Pero ambos sabíamos lo importante que era, así que aguantamos”.

Después de eso, Ben empezó a notar que Ray buscaba excusas para hablar con él.

“Venía hasta mi puerta y me preguntaba si quería una cerveza y luego él se quedaba rondando por ahí un buen tiempo. Me empecé a dar cuenta que sólo quería charlar pero no podía decirlo”, comentó.

Ben se ha acostumbrado a aceptar que su padre comunica su apoyo y afecto de otra manera.