docenta_aulaUn docente a tiempo completo con un salario de 8.000 bolívares, debe reunir durante 29 años la mitad de su sueldo para adquirir un carro modelo sedan usado del año 2010 valorado en 1.400.000 bolívares; mientras que comprar un apartamento en el centro de la ciudad, con un precio generoso de 4.000.000 bolívares y pagando un 30% de inicial (1.200.000 bolívares), le tomaría al profesional 58 años para lograr tener su vivienda propia.

Esta es realidad que enfrenta el educador en Venezuela, cuya profesión es una de las menos valoradas por el Estado venezolano en lo que remuneración se refiere.

El duro escollo de la crisis económica y las reducidas oportunidades de desarrollar el ejercicio son las causas que han generado el fenómeno de la migración.

Países como Ecuador tienen una seductora oferta de empleo para los especialistas nacionales

El programa Prometeo es una incitativa educativa creada por el Gobierno ecuatoriano, como una medida agresiva de captar expertos de distintos países para potenciar proyectos de investigación científica y producir transferencia de conocimiento.

Otros países como Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú y España también cuentan con ofertas laborales académicas.

Especialistas en la materia educativa, sostienen que este proceso de migración es una amenaza latente al desarrollo del país, debido que se forma un profesional con altos estándares de calidad que luego produce sus conocimientos en otras latitudes; incluso, las universidades se han visto gravemente afectadas, no sólo por la deserción de profesores, sino también por éxodo de jóvenes que se marchan al extranjero.

El coordinador del doctorado en Educación de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Tulio Ramírez, indicó que este proceso comenzó desde el año 2012.

Desde ese entonces, en su academia y en la Universidad Simón Bolívar (USB) se han registrado aproximadamente 600 renuncias.

Considera que cuando un profesor renuncia no es por motivo de viaje, sino para ocupar puestos laborales en los centros de investigación de otros países, con remuneraciones mucho más ajustadas a su capacidad de trabajo y labor profesional.

Estos aspectos, explica, suelen ser más convincentes por los problemas de inflación, desabastecimiento, desempleo e inseguridad en el país.

Luego de compartir impresiones con sus colegas que laboran en el Ecuador, Ramírez relató que un docente con una maestría percibe un ingreso mensual de 5.000 dólares, y que un alquiler de un apartamento de 120 metros cuadrados en Quito o Guayaquil, puede costar 500 dólares al mes; es decir, 10% de su salario.

Adicionó que en ese país un ciudadano puedo vivir dignamente con 1.500 dólares.

Por su parte, José Francisco Juárez, director de la escuela Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), expresó que semanalmente su departamento firma hasta cuatro documentos de autenticación de credenciales para laborar en el extranjero, debido a que la academia es una de las pocas en el país donde el título universitario puede ser homologado en otros países.

Señala que este fenómeno se ha convertido en una crisis, no sólo por la migración, sino por el quiebre moral que produce la necesidad social de buscar espacios fuera del país para desarrollarse, publicó El Impulso.

En el caso local, Nelly Velásquez, vicerrectora académica de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), señaló que entre los años 2012 y 2104 han desertado 70 docentes.

Decisiones

Ramírez, describe algunos motivos, además de la situación país, causantes de la migración docente.

“No hay posibilidades en el país de intercambio científico a nivel internacional ni la posibilidad de estudios de perfeccionamiento, las universidades han cerrado sus programas de financiamiento, congresos y postgrados, lo cual repercute en una persona proactiva y capacitada”.

“También la falta de inversión en la investigación, los bajos presupuestos de las universidades hacen que los laboratorios estén cada vez menos dotados, ni siquiera se consiguen tintas de impresoras y no hay papel, a esto se le une que la escuela de química de la UCV está planteando cerrar sus laboratorios porque no hay insumos para la investigación. No hay generación de relevo”.

Estos datos se sustentan con los resultados de la Consulta Nacional por la Calidad Educativa, donde apenas 15,76% de los profesionales de la educación en el país poseen estudios de postgrado, de los cuales el 6,25% cuenta con alguna especialización, el 3,88% maestrías y 2,75% tiene un doctorado.

“El cuadro es dramático y se está viendo en la producción científica en el país. Tampoco ha habido registro de patente de investigadores venezolanos. Desde el año 2010, Colombia que siempre estuvo por debajo en producción científica, ya nos superó. Son las consecuencias de la migración y la no inversión en educación”.

Déficit en las áreas científicas y negativos procesos educativos

El éxodo de docentes también ha influido en las áreas científicas, Juárez asegura que en el país existen un total de 4.500 plazas que no han sido cubiertas para la formación en matemática, física, química y biología en educación media general.

Explica que aunque existe un programa de formación impulsado por el Estado llamado Micromisión Simón Rodríguez, no cumple con las exigencias académicas necesarias.

“En el área de las ciencias ha sido un punto muy sensible. Vemos que este programa de formación es exprés, lo cual es algo gravísimo porque no resuelve el problema de fondo que es la educación de calidad.

La Micromisión no apunta a lo estructural de la situación y eso repercute en la educación superior, donde las especialidades más sensibles son las ciencias”.

Añadió que el panorama educativo es preocupante, más aún porque según la Memoria y Cuenta del ministerio de Educación del 2014, indica que el número de maestros que no poseen un título de profesional está en 81.783, lo que significa el 15,38% del personal que está trabajando en el ministerio de Educación.

“Asimismo podemos observar que el Estado se ha enfocado de amoldar un proyecto educativo a su conveniencia. Así está ocurriendo con la reforma de la Ley de Promoción y Ascenso de la Profesión Docente y la propuesta de Diseño Curricular para la educación media general.

La consulta reflejó que el 55% de los consultados decía que la prioridad era la formación del docente, y no hemos visto proyectos claros que reviertan estas cifras”.

Ambos especialistas coincidieron que las políticas públicas del gobierno deben estar enfocadas en propiciar una remuneración digna al profesional de la educación, con oportunidades de desarrollo y la adecuación de instrumentos para lograr el tan ansiado sitial de calidad educativa y evitar mayor éxodo de los especialistas del conocimiento.

Salario vapuleado por el costo de la Canasta Básica Familiar

Con una remuneración promedio de 8.000 bolívares mensuales, el profesor en Venezuela debe trabajar cinco meses sin tocar su sueldo para alcanzar la Canasta Básica Familiar ubicada en 35.124,45 bolívares.

Luis Arroyo, presidente del Colegio de Profesores, indicó que los docentes son los trabajadores menos reconocidos de la administración pública, realidad que rechaza por cuanto representa la base para la formación del país.

Mientras tanto, Lourdes Ramírez, presidenta de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios (Fapuv), informó que su organización está levantando un informe para conocer los valores de emigración reales.

Los sueldos

– Venezuela: 41,77 $ (*Simadi. Valor referencial 170 Bs/$).

*Sicad unificado 12,30 Bs/$: 569,10 $ (Este sistema no ha arrancado su oferta oficial ).

*Cencoex: 1,111 $ (Especialistas sostienen que esta tasa de 6,30 Bs/$ no es una referencia real en el país).

– Colombia: 600 $

– Chile: 700 $

– México: 1.340 $

– Argentina: 1. 375 $