El Nacional | Ricota con plátano se desayuna en los hospitales de Caracas

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Se cumplió un año desde que la empresa Suministros Diversos dejó de prestar servicios de comida a los hospitales Vargas y Maternidad Concepción Palacios porque el Ministerio de Salud le debía 70 millones de bolívares. En la actualidad el Viceministerio de Hospitales debe encargarse de la dotación de alimentos a través de Mercal, pero las raciones caben en la palma de la mano del paciente y las proteínas se ven una vez a la semana.

Ayer en el hospital Vargas desayunaron una cucharada de ricota y la mitad de un plátano sancochado. El almuerzo fue arroz con ensalada de tomate y pepino. La berenjena se come casi a diario y la carne y el pollo la consumen una vez por semana, pese a que la mayoría necesita una dieta con proteínas.

Pacientes de Ocumare de la Costa, Guárico y Guarenas comparten sala de hospitalización y tienen al menos dos meses esperando cirugías de columna, aneurisma y de tumor cerebral. Todos dependen de la comida que puedan llevarles sus familiares y otros de lo que comparten otros pacientes.

“Hay días que te dan avena en el desayuno y en la cena. Otros, una sopa que no tiene ni verduras y es solo el caldo. Otros, simplemente te desaparecen de la lista de hospitalizados y luego te dicen que se acabó la comida cuando vas a reclamar. He visto como otros pacientes han bajado hasta 20 kilos. Los nutricionistas mandan a que coman más para que aumenten de peso y más bien las raciones de comida son menores”, cuenta un paciente que espera por una intervención neurológica desde febrero.

En la Maternidad Concepción Palacios se hizo regular el suministro de 150 platos de comida al mediodía que se cocina en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo. No hay desayunos ni cenas y los fines de semana cada parturienta o mujer intervenida debe buscar sus alimentos por su cuenta.

“Tenemos a una mujer embarazada con paludismo en la sala maternofetal y no tiene comida. Le debemos dar tratamiento oral y debe tomarlo con las comidas, pero no tiene quien le traiga y el hospital no le garantiza la alimentación. Además, se supone que tenemos que promover la lactancia materna en mujeres que ya vienen bajas de peso y que no se alimentan bien. Una mujer parturienta debe tener una dieta hipercalórica”, explica un médico.

En el Hospital Universitario de Caracas no llegan quesos ni leche. De 40 gramos de carne o pollo que les daban a los pacientes, la ración se redujo a 20 gramos para que alcance para todos, cuenta una dietista.