A todos nos ha pasado más de una vez. Después de comer algún plato sabroso y contundente, normalmente carne fibrosa, acaba algún trozo encajado entre dos dientes, provocando unas molestias bastante graves, que pueden llegar a hacer sangrar la encía. Por regla general, los trozos de carne, verdura o pescado que se quedan en los dientes se hacen notar y el primer impulso es sacarlo de ese lugar.

Los primeros intentos suelen ser con la lengua, empujando ese trozo hacía fuera, intentando sacarlo del hueco donde se ha introducido. En ocasiones, esto puede funcionar, pero no siempre. Así que se intenta con otro objeto, generalmente un palillo, que se introduce entre los dos dientes y se intenta arrastrar fuera de los dientes antes de que se inflame la encía.

Esta acción está mal, ya que el palillo puede causar daños tanto en la encía como en el propio esmalte dental. El palillo puede arrastrar el trozo de alimento fuera de la boca, pero por el camino se puede llevar un trozo de la encía. Aunque esta herida puede ser leve, un simple roce, es molesta y dolorosa. Aunque se cure pronto, puede resultar molesta y la herida se puede infectar y traer consecuencias más adelante.

La mejor manera de eliminar estos objetos extraños es el hilo o la seda dental. El uso de seda dental tras la comida es muy efectivo y consigue eliminar de manera adecuada la comida introducida entre los dientes sin dañar las encías ni el esmalte.

El movimiento del hilo dental ha de ser suave, para evitar dañar la encía, pero con la suficiente energía para arrastrar los restos de comida. Después, se han de cepillar los dientes tal y como lo hacemos normalmente, para acabar de limpiar bien la zona. Finalmente, el uso de un colutorio o enjuague dental acabará sirviendo para dejar los dientes limpios y sin restos de comida, favoreciendo unos dientes y encías sin restos de comida y sin que exista riesgo de inflamación.

Hay que recordar algo: los palillos pueden dañar seriamente el esmalte y provocar heridas en la encías, así que hay que evitar su uso. Tampoco hay que utilizar cualquier otro instrumento, como la punta de un cuchillo ni siquiera la uña del dedo. Esto puede causar más problemas de los que intenta resolver.