Conoce el síndrome del yoísmo

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No es raro hoy en día conseguirnos a muchas personas que lo único que hacen es hablar de ellos mismos, de lo buenos que son en ciertas actividades, en cierto deporte o hasta dicen ser los mejores en todos los aspectos de la vida.

Y tal vez no represente un problema mayúsculo tener tanta confianza en uno mismo pero según comenta Jhonson Mendoza en su blog mundodejhonson, lo que sí es un problema es cuando los seres humanos caemos en lo que se conoce como el “yoísmo”.

Mendoza lo define como el síndrome que padecemos los seres humanos y que nos hace creer que somos el “centro del universo”, que todo lo que pasa alrededor del mundo es menos importante que por ejemplo la necesidad de revisar nuestro mail. Podría ser además una forma bien venezolana: primero ‘yo’, segundo ‘yo’ y tercero ‘yo’ y lo que quede si quiero, los demás.

Y si vemos a estas personas nos encontramos que quizás tienden a sufrir de baja autoestima, con algún trauma proveniente de la infancia, con complejo de inferioridad, o quizás están escondiendo su infelicidad ante la vida. También con personas que no recibieron una buena crianza llena de amor, humildad y buenos valores, lo cierto es que lamentablemente sea cual sea la raíz se llega a padecer este síndrome.

¿Qué les parece cuando se consiguen en la calle a una persona con este problema? La conversación se vuelve bien monótona, trillada, fastidiosa y a veces hasta insulsa y banal. Nos provoca salir corriendo y quien padezca de lo que para mí es un síndrome puede que no sea mala persona pero lamentablemente con esta enfermedad espanta a todas sus seres cercanos o por lo menos alimente el sentimiento de rechazo hacia él o ella.

Según el bloguero tras una recolección de características se puede identificar cuando padecemos este mal:

  1. Hablar mucho de uno mismo y nunca permitir al interlocutor contarnos de su vida.
  2. Utilizar en demasía el pronombre “yo” en frases como por ejemplo: “yo” lo hubiese hecho mejor, nadie como “yo” para eso.
  3. Siempre querer ser el centro de atención no importando los medios para conseguirlo.
  4. Siempre criticar a otros con la finalidad de estar nosotros por encima del prójimo.
  5. Lo que poseamos siempre va a ser mejor que lo de los demás.
  6. Caminar con una actitud de: “Nada ni nadie en este mundo está por encima de mí y nada es nunca lo suficientemente bueno para mí”.
  7. Dirigirnos de forma despectiva hacia personas, comercios, objetos y el entorno del que formamos parte.

Ahora viene la parte más interesante de todo el escrito es como saber o identificar si padecemos o no de este síndrome. Muy fácil, tomamos las características que di antes y nos las planteamos en forma de preguntas y como requisito principal para esta evaluación es que debemos estar dispuestos a afrontar la realidad cruda que nos den los resultados.

Ya teniendo estos (siendo positivos) sentarnos a reflexionar muy seriamente, de analizar el por qué de esta situación, de pensar y sobre todo aprender a agacharle la cabeza al mundo y entender: que solo somos parte de un compendio de elementos que conforman un universo en el que cada pequeña partícula cumple su papel y lleva su responsabilidad para que éste funcione y que podamos coexistir armoniosamente.

Revisa tu estado de conciencia y cerciórate que no formes parte de tal vicio psicológico.

Ángel Escalante con información de mundodejhonson