La especialista en enfermedades cardiovasculares de la Clínica Mayo, Naima Covassin, explica que dormir cinco horas o menos puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión o empeorarla con el tiempo; reseña El Universal.

Según el medio, un experimento realizado por esta institución restringió las horas de sueño de los participantes a cuatro por noche durante nueve días. Luego, en la segunda parte del estudio, los mismos participantes durmieron 9 horas todas las noches. En el período en que las personas en el estudio durmieron cuatro horas, el promedio de la presión arterial sistólica durante la noche fue 10 milímetros de mercurio (mm Hg) más que en la fase de nueve horas de sueño. Además, el descenso normal de la presión arterial que ocurre por la noche no fue tan pronunciado en el período de privación del sueño.

“No se entiende bien por qué ocurre eso, pero se cree que el sueño permite regular las hormonas del estrés y ayuda a mantener sano el sistema nervioso. La falta de sueño, con el transcurso del tiempo, puede perjudicar la capacidad del cuerpo de regular las hormonas del estrés y conducir a presión arterial alta”, expresó Covassin.

La doctora aseguró que casi todas las personas, de vez en cuando, duermen mal una o dos noches; pero si alguien constantemente duerme menos de seis horas, debe consultar al médico para mejorar el sueño.

“Dormir mal no solo se vincula con un aumento de la presión arterial, sino que también repercute bastante sobre la alegría de vivir y se relaciona con otros riesgos de salud como obesidad, diabetes, depresión, riesgo de sufrir accidentes o caídas, e incluso muerte prematura” indicó.

(Martín Fernández/Redacción web)