Casi todos hemos experimentado alguna vez el dolor estomacal, y si bien en le mayoría de las veces no se trata de un problema grave, sí es un indicio de que algo está mal con nuestro estómago, vesícula u otro órgano.

El dolor estomacal no siempre refleja la causa que lo produce, sino que suele ser un síntoma de una afección o infección. Puede ser muy variable y se presenta como dolor localizado en una sola región del abdomen, generalizado, espasmódico (cólico), o intermitente con distención abdominal.

De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, las causas menos serias y más frecuentes de dolor estomacal abarcan:

1. Estreñimiento
2. Síndrome del intestino irritable
3. Alergias o intolerancia a medicamentos (como la intolerancia a la lactosa)
4. Intoxicación alimentaria
5. Gastroenteritis vírica epidémica

1. Consumir comidas pequeñas con más frecuencia (cinco porciones al día)
2. Asegurarse que las comidas sean bien balanceadas y ricas en fibra, al igual que comer muchas frutas y verduras
3. Limitar las comidas que producen gases, inflamación e irritación
4. Hacer ejercicio de manera regular
5. Beber mucha agua todos los días
6. No confiar en remedios caseros
7. Tener una higiene adecuada al preparar los alimentos, así como lavarse las manos de manera frecuente.

Ante los primeros síntomas severos del dolor estomacal, como diarrea, nauseas, vómito, pérdida de peso, deshidratación y distención abdominal, es indispensable acudir de inmediato con un especialista para determinar el tratamiento más adecuado según la causa que lo origina.