Rafaela Arcángela Guerrero Zambrano.
Rafaela Arcángela Guerrero Zambrano.
Rafaela Arcángela Guerrero Zambrano.

El próximo lunes 20 de febrero se cumplirán ocho meses de la desaparición de Rafaela Arcángela Guerrero Zambrano, la dama de 65 años que padece bipolaridad y que en un descuido de sus parientes, abrió la puerta de su casa y se fue a la calle sin dejar rastros, el  20 de junio de 2016.

A medida que avanza el tiempo, crecen la angustia y preocupación de sus familiares, a los cuales al principio del hecho les llegaron algunas pistas, que al verificarlas resultaron ser falsas.

Sus parientes aún tienen la esperanza viva de que alguien le haya prestado refugio y que  Rafaela se encuentre relativamente bien. Hubo un momento de desesperación en el que sus parientes advirtieron a quienes pudieran tenerla que podrían enfrentar problemas legales, pero hoy no quieren tomar represalias, solo quieren que regrese a casa.

El extravío de la sexagenaria no deja de ser un misterio. Si bien sufre de bipolaridad, condición que al no ser médicamente controlada podría causarle episodios de mucha ira o de felicidad, Rafaela estaba lúcida, en capacidad de regresar a su casa cuando lo dispusiera; pero ese silencio, esa incertidumbre de no saber dónde y cómo está, es lo que está matando emocionalmente a su familia.

El día que Rafaela huyó de su casa, en  la urbanización Simón Bolívar, en la Rotaria, vestía una bata blanca con estampado de flores, calzaba sandalias negras y tenía el cabello recogido.

Agradecen a quien pudiera tener alguna información sobre ella, hacerla llegar a VEN 911 o a algún organismo de seguridad. Consideran sus parientes que si ella decidió irse para no volver, respetan su decisión; pero al menos esperan saber en qué condiciones se encuentra. (MB)