Matan a tiros a un adolescente de 16 años en sitio donde se efectuaba una protesta

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Un adolescente de 16 años de edad y de quien se asegura que era un observador casual de una protesta en la vía a Capacho-Libertad, en el sector Llanitos, fue asesinado de dos balazos, cuando personas aún no precisadas le dispararon a la concentración de personas en horas de la noche de lunes.

Lo identificaron como Jackson Enrique Hernández Hernández, quien murió casi de manera instantánea, ya que las heridas le afectaron órganos vitales.

Las versiones conocidas por los medios de comunicación refieren que desde tempranas horas del día lunes, un grupo de personas decidió sumarse a la jornada de protesta contra el Gobierno nacional, lo que llevó a un nutrido número de jóvenes a quemar cauchos e instalar barricadas para impedir el tráfico de vehículos por la zona.

Se aseguró que tras casi 12 horas del inicio de la manifestación y de la quema de un vehículo, buena parte de quienes se hallaban allí optaron por retirarse hacia sus hogares, momento en que el joven casualmente transitaba por la zona hacia su residencia en Táriba, cuando desde un vehículo efectuaron numerosos disparos contra la multitud.

Desafortunadamente, en ese preciso instante, Jackson Enrique recibió dos balazos, uno de ellos en el pecho y otro en la región torácica, que causaron que la víctima se desplomara al piso.

El ataque armado fue repelido por la turba, quienes lanzaron rocas y objetos contundentes contra los atacantes, que al verse acorralados, huyeron velozmente del sitio.

A causa de las heridas mortales, el joven murió prácticamente de manera instantánea, por lo que personas que observaron el cadáver tendido en el piso optaron por cubrirlo con una manta.

Seis horas después del deceso del adolescente, miembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas efectuaron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron a la morgue del Hospital Central.

“Aspiraba ingresar a la Guardia Nacional”

Luis Enrique Hernández Olarte, padre del joven fallecido, declaró que su hijo estaba a la espera de cumplir la mayoría de edad para ingresar a la Guardia Nacional, sueño que no logró.

–Jackson recientemente había culminado el bachillerato y tenía la aspiración de ser guardia nacional, pero le truncaron ese sueño. El cadáver lo recogieron casi seis horas después, lo cual pues no es explicable. Ojalá y los culpables sean capturados—dijo con la voz entrecortada el progenitor.

Reiteró el atribulado padre: “Mi hijo no era parte activa de la protesta, regresaba a la casa y fue víctima de un ataque sin sentido”.

La víctima, pese a la corta edad, estaba por convertirse en padre, pues dejó en estado de gravidez a la compañera sentimental.

Pablo Eduardo Rodríguez