Eduardo Ramírez asegura que, a más de una semana del incendio, aún permanecen prácticamente los mismos escombros de lo que era el hogar de doce personas, que hoy están damnificadas. “Solo se llevaron unas láminas de zinc”.
Eduardo Ramírez asegura que, a más de una semana del incendio, aún permanecen prácticamente los mismos escombros de lo que era el hogar de doce personas, que hoy están damnificadas. “Solo se llevaron unas láminas de zinc”.

Agradecida por la solidaridad manifiesta de la sociedad  civil, en el sentido de los múltiples aportes que les han entregado, se encuentra la familia que hace más de una semana lo perdió todo, cuando su casa se incendió en  Táriba,  por lo que ahora reitera el llamado, tanto al gobernador del Táchira como al alcalde del municipio Cárdenas, para que les ayuden a levantar nuevamente su vivienda.

—A la fecha -dijo ayer Eduardo Ramírez-, todavía están  los escombros de  lo que era nuestra casa, nadie ha venido a ayudarnos a retirarlos. Ha habido muchas promesas, pero no se han cumplido; por eso les pido, en nombre de mi familia, al señor gobernador Vielma Mora y al alcalde Ricardo  Hernández, que por favor nos ayuden, porque solo no podremos.

Agregó el muchacho que el incendio fue el jueves 9 de marzo, y desde esa misma noche pernoctan en la cancha de Táriba, lo cual ha significado suma incomodidad, en razón de que son doce personas,  cuatro son menores de edad (16, 14, 11 y un bebé de 14  meses de edad) y de los ocho adultos, cuatro son especiales.

“El prefecto de Táriba sí se ha portado muy bien con nosotros, casa vez que puede nos visita, nos donó un colchón, una cocinita eléctrica, de una hornilla, y algunas tazas; es decir, ha estado pendiente. El alcalde fue el lunes o martes a la cancha a jugar futbol y habló con la familia, nos dijo que tuviéramos paciencia, que nos llevaría unas cositas; entonces le pedimos que, por ahora, por lo menos  nos ayudara a retirar los escombros, y al otro día fueron sus trabajadores, pero solo se llevaron una láminas de zinc. No han vuelto”.

—Lo que necesitamos primero -añadió el muchacho- es retirar los escombros, necesitamos que nos ayuden con eso, para comenzar; lo que no queremos es que nos tengan engañados, estamos viviendo una situación realmente muy lamentable, y pese a que la gente se ha portado muy bien con nosotros, nos urge volver a levantar nuestra casa; por eso pedimos la presencia del gobernador, para que conozca cómo estamos, y que  se concreten las promesas que nos hizo el alcalde Hernández.

Fue una vela que encendió una niña, el jueves 9 de marzo, la que provocó el incendio que destruyó por completo la residencia de los Escalante Ramírez, en  la calle 2 de Prados del Torbes, dejándolos damnificados. (MB)