Tierras fértiles que producen la caña panelera

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De la caña no se desperdicia nada, ya que incluso el bagazo es empleado como fuente de combustible en las calderas del trapiche. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
De la caña no se desperdicia nada, ya que incluso el bagazo es empleado como fuente de combustible en las calderas del trapiche. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
Con los jugos de la caña fermentados (miel) se pueden elaborar, aparte de la panela, dulces típicos de la región, como la famosa melcocha y el tradicional parao.  (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
Con los jugos de la caña fermentados (miel) se pueden elaborar, aparte de la panela, dulces típicos de la región, como la famosa melcocha y el tradicional parao. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)

Aun cuando la producción del campo ha disminuido, por la ausencia de mano de obra, así como de insumos e incentivos del Gobierno, el municipio Córdoba se destaca por sus tierras fértiles. Fue el primer municipio productor de café, pero luego la economía se diversificó hacia otras áreas, como la ganadería de leche, la caña de azúcar, con la elaboración de la tradicional panela o papelón, y el cultivo de algunos frutales y hortalizas.

“Hay muy buenas tierra y suelos. El problema que tenemos ahorita es de insumos. No tenemos abonos, fertilizantes, herbicidas, y no hay dónde comprarlos. Para el ganado no se consiguen ni medicinas, estamos en crisis y no sabemos qué vamos a hacer”, expresó Jorge Varela, productor de la zona desde hace 40 años.

Según Varela, la producción de café en Córdoba se exportaba, pero se acabó porque había muy poca mano de obra, sumado a la falta de incentivos del Gobierno regional y nacional para seguir produciendo. Ahora el municipio se destaca por el cultivo de caña panelera.

“Han mejorado los precios, la carga de panela la vendemos a 8.000 Bs, aunque hay limitantes, como que no se consiguen fertilizantes ni mano de obra. Y no es por el precio, porque pagamos más de un sueldo mínimo. Un obrero gana 2.000 Bs semanales y se le da posada y comida, pero la gente no quiere trabajar”.

En las tierras de Córdoba también se da la cría de ganado lechero y, aunque los productores tienen capacidad de tener más vacas, no cuentan con los recursos. “El Gobierno no ayuda, entrega los créditos a otra gente. Yo ahorita estoy produciendo 350 litros diarios y los tengo vendidos a una empresa, que viene y carga día por medio”.

Para el productor, la situación es difícil, comparada con otros años. “Anteriormente las cosas valían menos, se conseguían los productos; ahora todo vale un realero y no se consigue nada. El bulto de abono no aparece y, si se consigue, cuesta 800 Bs. Ahí vamos produciendo, pese a las limitantes, por eso yo me he diversificado con la caña y el ganado”.

Evaporando los jugos de la caña

El proceso de producción de la panela o papelón se pudo observar en la Agropecuaria Gramamiel, ubicada en el sector Granadina de la aldea La Blanquita. Allí sus trabajadores gustosamente atendieron al equipo de Diario La Nación y en medio de sus labores, que comienzan desde la una de la mañana y se extiende hasta las cinco de la tarde, explicaron el proceso para elaborar la sabrosa melcocha, el parao y la panela.

Luego de cortar la caña, se carga hasta el trapiche, donde se muele y el jugo se pasa a las pailas para fermentarlo, hasta unos 120 grados de temperatura. De la caña no se desperdicia nada, ya que incluso el bagazo se utiliza como principal fuente de combustible para avivar el fuego en la parrilla del trapiche.

“Se le da cocimiento en la primera paila, donde se va limpiando y sacando todo lo sucio, hasta que se convierte en guarapo. Luego pasa a la segunda paila, donde se deja espesar un poco, y en la tercera paila se comienza a obtener el punto ideal de la miel, que se vierte en un recipiente de madera, donde se agita durante algunos minutos”, explicó Richard, el pailero, quien suma 24 años trabajando en este oficio.

Una vez se obtiene la consistencia deseada, llega la hora de verter la mezcla en moldes con estructura de cuadros o paneles, para finalmente obtener la panela que es empacada.  “Toda la panela que producimos se vende, no nos queda nada”, dijo. No obstante, los productores alertan sobre aquellas personas que venden panela de azúcar elaborada con melaza, a la que denominan como una “panela sucia”.  Mariana Contreras

 

“En Santa Ana ya no se viene a dormir sino a soñar”

Virginia Vivas destacó el ímpetu de trabajo de su gente y sus tierras fértiles.  (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
Virginia Vivas destacó el ímpetu de trabajo de su gente y sus tierras fértiles. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)

“La fertilidad de sus tierras y el ímpetu de trabajo de su gente, son fortalezas que identifico en mi pueblo”, expresó la alcaldesa de Córdoba, Virginia Vivas, al destacar que, siendo una ciudad dormitorio -ya que la fuerza laboral que se mueve a San Cristóbal es alta-, se distingue por ser gente de trabajo en diferentes áreas.

Vivas destacó la producción en varias aldeas, como Vega Grande, donde se dan frutales (mora, morón y fresa); en La Blanquita se produce guineo (topocho o chocheco), tomate y pimentón, en época. También hay una importante producción de pollo criollo. Aparte, resaltan el trabajo de corte y confección, la carpintería y la producción de mesas de billar.

En cuanto a proyectos a realizar en el municipio, mencionó la consolidación de la vialidad agrícola en la aldea La Blanquita, y los trabajos de ampliación que se iniciaron en el sector San Joaquín, hasta Malacate. Y este año continuará con el asfaltado en el casco urbano, por un monto de 19 millones de Bs.

“Hacemos paños de agua fría porque la disponibilidad de recursos en los municipios cada día merma más, y por la inflación. Por eso, hay escasez de recursos para la rehabilitación de toda la vialidad agrícola en Córdoba, que comprende 618 kilómetros cuadrados”.

Además resaltó la construcción del primer parque EcoTurístico de todo el estado, que será punto de referencia, como un atractivo turístico que estará ubicado en la aldea Santa Rosa.

¿La seguridad está politizada?

Como cualquier otra ciudad del país, Córdoba no escapa de la inseguridad. La alcaldesa admite que no se ha podido reunir con el jefe de la Policía del municipio desde hace un año. “Hay una limitante política, con la cual no estoy de acuerdo. La seguridad ciudadana es una competencia concurrente entre las alcaldías y los cuerpos de seguridad”.

Falta cultura ciudadana

En cuanto al servicio de aseo, aseguró que no es fácil ver basura en Córdoba, pero arreglar un camión le cuesta dinero a la municipalidad. “Tenemos un camión aprobado, con recursos propios, y tenemos 15 meses esperando. Solo hay tres camiones operativos, que a veces se dañan. Pero en una semana debemos tener resuelto el problema”.

Agregó que hay personas que no pagan por el servicio, la deuda es alta. “De nueve mil viviendas registradas en el municipio, solo han pagado el aseo tres mil”. (MC)

 

Plaza Mercado Manaure: promesa de modernidad

Mercado Manaure. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
Mercado Manaure. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)

Destinado a convertirse en el mercado más moderno del país, fue inaugurado “Plaza Mercado Manaure”, una moderna estructura que cuenta con cuatro niveles en el ingreso sur y tres niveles en el ingreso norte, con un total de 240 locales en la edificación y 80 puestos de venta externos para albergar a los comerciantes que desarrollaban su actividad en la calle. Allí las personas pueden comprar desde la caña de azúcar, panela y hortalizas, que se cosechan en las aldeas, hasta las tortas, helados y ropa que venderán los comerciantes. En el primer nivel está el Mercado Municipal, en el segundo el terminal de transferencia y feria de comida, mientras que en el tercero habrá locales para el comercio y prestación de servicios, y en el cuarto nivel funcionará el área administrativa del centro de compras. En la segunda etapa abrirán dos modernas salas de cine, con equipos de última generación.

Asistencia médica urbana tipo I

El CDI de Santa Ana se encuentra en pésimas condiciones de infraestructura, ya que no ha sido atendido desde que se inauguró, en el 2007.  (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)
El CDI de Santa Ana se encuentra en pésimas condiciones de infraestructura, ya que no ha sido atendido desde que se inauguró, en el 2007. (Foto/Carlos Eduardo Ramírez)

Los habitantes de la consentida de don Timoteo Chacón, Santa Ana, solo cuentan con un ambulatorio tipo I que, a su vez, atiende a cuatro ambulatorios rurales y un Centro de Diagnóstico Integral –CDI-. En ambos atienden las patologías más frecuentes, como infecciones de vías respiratorias bajas, síndromes virales y febriles; además de emergencias por tiroteados y accidentes de tránsito en motos.

José Alexánder Hernández, médico director encargado del ambulatorio tipo I de Santa Ana, manifestó que está abierto las 24 horas del día y se divide en tres partes: Un área asistencial, donde se pasa la consulta de triaje; el área de emergencia, donde siempre hay un médico de guardia, y el área preventiva, con las consultas y promoción de salud como tal.

También brindan servicio de sala de parto, para atender algunos casos, ya que los más complicados son referidos a otros centros asistenciales.

José Luis Maldonado, supervisor del personal venezolano en el CDI de Santa Ana, comentó que prestan servicio de rayos x, fisiatría, traumatología, oftalmología, odontología, podología, laboratorios, entre otros; con un promedio de atención diaria entre 80 y 90 pacientes. Hay personal de guardia las 24 horas del día.

Resaltó del CDI su infraestructura, completamente deteriorada. Se pudo conocer, por los mismos trabajadores, que no ha sido atendido desde que se inauguró, en el año 2007. Cada vez que llueve, es una “coladera” y se están dañando los equipos.

Además fue recurrente la denuncia de que en ambos centros asistenciales brilla por su ausencia la policía, motivo por el cual han sido víctimas del hampa los mismos pacientes y personal médico. (MC)

 

Déficit de transporte

La ruta San Cristóbal-Santa Ana tiene un promedio de traslado de unas 4.000 mil personas diarias. Según los propios empresarios, 10% de los usuarios se mueven a San Cristóbal y no tienen cómo cubrir esa demanda. Aseguraron que en un año el servicio va a estar colapsado y, de por sí, ya está afectado. La situación se puede constatar todas las mañanas en la plaza Miranda, donde las colas son kilométricas. La gente llega desde muy temprano para tomar el bus y no quedarse sin puesto. Igualmente ocurre en San Cristóbal, cuando necesitan retornar a sus hogares, al final de la tarde. “Es un problema que a la final redundará en la cotidianidad de la gente y no tenemos cómo resolver”, dijo un transportista. En cuanto al transporte interno, el municipio cuenta con rutas alternas para las diferentes aldeas que pasan cada hora.

Su propia penitenciaría

Aunque quizás para muchas personas Santa Ana fue conocida como el lugar donde se encuentra el Centro Penitenciario de Occidente -CPO-, para la alcaldesa Virginia Vivas hace rato que la población destaca por cosas positivas y más importantes. “Nos afecta mucho, una vez al año, cuando se producen motines. Varias veces pedimos su traslado a otro lugar, porque nos afectaba a lo local, pero no tuvimos respuesta. Lo que sí hemos recibido, con agrado, es que no han trasladado a la cantidad de internos que había el año pasado. Desde entonces hemos tenido paz. El CPO está ahí sin mayor relevancia”, dijo. Aun cuando agregó que, al igual que otras cárceles, no se tuvo visión para que fuera instalada más lejos del centro poblado. “Ocurrió como Sabaneta, la construyeron y quedó en el centro de la ciudad”.