A Google le sale caro ser tu buscador favorito

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Siempre sugerimos la web como la opción predilecta para buscar cualquier cosa. Hasta hace sólo un mes la respuesta habría sido Bing, el buscador de Microsoft, con independencia del buscador que el usuario tenga seleccionado por defecto en Safari (el navegador por defecto en los dispositivos de Apple).

Hoy día sugerimos buscarlo en Google y no es por capricho. El acuerdo con Microsoft había llegado a su fin y Google estaba dispuesta a pagar más por ser el buscador predeterminado del asistente virtual de Apple.

Google tiene que sumar esa cifra a lo que ya paga por ser el buscador predeterminado en Safari y la cuenta final no sale barata. Según los analistas la empresa paga entre 3.000 y 4.000 millones de dólares al año a Apple por el privilegio de ser omnipresente tanto en Mac como en iOS.

Apple no es la única compañía a la que tiene que convencer. Google también paga a otras por asegurarse un puesto prioritario en sus productos y la cantidad que debe invertir para lograrlo es cada vez mayor, destacó El Mundo.

Según Bloomberg Businessweek, de hecho, la cifra -que Google presenta en sus resultados financieros como parte del “coste de adquisición de tráfico”- se ha triplicado a lo largo de los últimos cinco años y ahora mismo supera los 7.200 millones de dólares.

¿Es necesario este gasto? Google sigue teniendo el mejor buscador de la red y aunque hay alternativas notables, como Duck Duck Go o la propia Bing, arrebatarle la primera posición sería un proceso lento y costoso.

Pero Google también se enfrenta a un panorama muy diferente al de hace una década, en el que la búsqueda tradicional desde el navegador ha empezado a perder importancia frente a la búsqueda dentro de apps y en el que el futuro parece dominado por asistentes de voz en los que Amazon y Apple tienen tanto que decir, de momento, como su alternativa Assistant. Pagar por mantener su dominancia puede ser la única salida y un gasto imprescindible ya que con cada búsqueda sabe un poco más de nosotros y es capaz, por tanto, de dirigir mejor la publicidad.