El padre José Lucio León celebró la noticia de la canonización del «Médico de los pobres», destacando su ejemplo de fe, generosidad y entrega. La Iglesia venezolana recibe con alegría este reconocimiento, viendo en él un intercesor ante Dios y un símbolo de esperanza para el país.
El anuncio de la canonización de José Gregorio Hernández ha sido recibido con gran alegría por la comunidad católica venezolana, según expresó el padre José Lucio León, párroco de Sagrario Catedral y director de Diario Católico.
En sus declaraciones, resaltó el impacto espiritual y emocional de este evento para el pueblo de Venezuela, especialmente para los habitantes de Táchira, debido a la cercanía del beato con la región andina.
«Vamos a darle gracias a Dios porque ya con la firma del decreto de canonización […] tenemos pronto ya un nuevo santo, un nuevo santo oficialmente, un santo que esperamos con mucha alegría, el médico de los pobres, el médico de Venezuela», afirmó con entusiasmo.
José Gregorio Hernández fue un médico, científico y laico católico venezolano, conocido por su dedicación a los más necesitados. Su labor altruista y su profunda fe lo convirtieron en un símbolo de caridad y esperanza para los venezolanos, quienes lo han venerado durante décadas. Su beatificación el 30 de abril de 2021, marcó un hito importante.
Su canonización representa, según el padre León, «ese toque que faltaba a Venezuela para nosotros poder pedir de verdad a los santos […] ese intercesor, ese mensajero ante Dios de todos nosotros». La Iglesia reconoce en él un modelo de virtud heroica, un ejemplo de fe, entrega y generosidad que inspira a la sociedad.
El padre León destacó además el significado de esta canonización dentro de la identidad venezolana, describiendo a José Gregorio Hernández como «el ejemplo del venezolano, el venezolano que lleva de verdad la palabra de Dios y que siente en su corazón el deseo de seguirla».
En este sentido, animó a la comunidad a seguir su ejemplo y a pedir su intercesión por Venezuela y por sus familias. Asimismo, expresó la emoción de la diócesis de San Cristóbal por la oportunidad de presenciar este acontecimiento histórico, al que calificó como «un gran regalo» para el pueblo de Dios. (Daleska Vivas – Pasante UBA)