Regional
En proceso de recuperación la vialidad en Las Lomas
sábado 30 agosto, 2025
Freddy Omar Durán
El poder demoledor de la naturaleza todavía se deja ver en la parte baja del sector Las Lomas de San Cristóbal, mientras maquinaria pesada hace esfuerzos, no solo para librar del lugar de escombros, sino traer de regreso el servicio de agua potable.
Hace alrededor de 15 días el tránsito por allá circula muy tímidamente. Las motos, adaptadas para cualquier prueba, se lanzan, pues de alguna manera agarran la vía para conectarse con la avenida Libertador, mientras que los automóviles incrédulos se arriesgan por si acaso y muchos se detienen hasta poder corroborar por otros carros o preguntando si hay paso.
Hace alrededor de dos meses esa carretera terminó convertida en cauce de la quebrada La Blanca, que se desvió por culpa del derrumbe de tierra arrastrado por los torrenciales caudales que por el sector pasan.
Ya desde muchos años atrás, la inestabilidad del terreno para cualquier tipo de construcción ha tenido como testimonio las pocas paredes que quedaron de lo que alguna vez fue uno de los conjuntos residenciales más costosos de San Cristóbal. Pero aunque ya está más que descartada la habitabilidad de la zona, la importancia de la vialidad sigue vigente, no obstante los riesgos que depara entre ondulaciones pronunciadas y huecos agazapados.

Son muchos años de una naturaleza advirtiendo de lo inútil de desafiarla; no obstante, muchos creyeron que esa ola de daños se estabilizaría en algún punto, en los niveles más planos; desafortunadamente la ola de destrucción no ha parado, o al menos no ha dejado de tener consecuencias para sus alrededores.
Una de esas consecuencias ha sido el daño al acueducto, razón por la cual maquinaria pesada de Hidrosuroeste y personal obrero y técnico siguen en el empeño para restaurar el servicio; pero para ello hay muchos escombros que despejar y corroborar las averías en las tuberías. En una parte de la vía un tubo afloró del pavimento doblado, y dejó relucir su profundo estado de oxidación, mientras por una grieta se disparaba un pequeño chorro.
Desde uno de los montículos elevados por la retroexcavadora que ha logrado liberar la vía y al tiempo facilitar la labor al personal de Hidrosuroeste para evaluar cómo salvar de la sequía el sector, sobresalen estructuras de hormigón de gran peso, que asusta pensar que hayan podido ser sometidas por las fuerzas de la naturaleza.
Menos son las viviendas en Las Lomas que quedan en pie para disfrutar del servicio de agua potable afectado por el derrumbe; sin embargo el centro comercial Jerusalén y el centro comercial Boulevard Las Lomas sí han sufrido por ello, y como afirmó una persona que labora en uno de los pocos locales comerciales abiertos, camiones cisternas suplen la carencia. El centro comercial Jerusalén, otrora de gran prosperidad, apenas si a medias ha dejado abierto su portón de entrada, pero penetrar en él con vehículo se hace complicado por las profundas grietas sobre la calle.

La iglesia Cristo Rey y el Centro Comercial Las Lomas, ya sobre la avenida Libertador, afortunadamente están conectadas a otras líneas de distribución. Cuando las lluvias arrecian, el cruce entre el final de la vía principal de Las Lomas y la avenida Libertador termina convertido en una gran piscina donde los automóviles y motocicletas simplemente “navegan…”