viernes 3 febrero, 2023
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Una venezolana quiso trabajar como chef en EE.UU. y terminó deportada

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Hace 5 años, 2017, mucho antes de la ola migratoria que provocó la aplicación del artículo 42 para los venezolano, una joven connacional vio esfumar su “sueño americano” luego de cometer una inocentada.

Se trata de la historia de Nenny Lize, como se identifica en Tik Tok esta caraqueña, quien tras terminar sus estudios para convertirse en chef, se postuló para un trabajo en Estados Unidos. Cuando la aceptaron, creyó que finalmente había logrado lo que tanto deseaba, pero nunca imaginó que su sueño encontraría un abrupto final.

La falta de una adecuada asesoría y una cándida confianza la dejaron sin documentos y deportada. La joven decidió compartir su caso en redes para alertar a otros.

Un “sueño americano” que terminó en desgracia

“Felicidades, fuiste seleccionada para trabajar en Michigan con nosotros”, así empezó el diálogo con las personas que supuestamente le darían el empleo en Estados Unidos y que de inmediato comenzaron los trámites del viaje.

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De acuerdo con el relato de Génesis, aunque ya había visitado este país antes, al recibir esa respuesta de aceptación sus emociones fueron diferentes. Estaba nerviosa, pero al mismo tiempo tenía una mezcla de susto, emoción y alegría. Con todo lo anterior, emprendió la aventura rumbo a su “sueño americano”.

Al aterrizar en Houston, Texas, para de ahí trasladarse a Michigan, una serie de declaraciones frente al agente de Migraciones acabaron con sus planes y sellaron su destino: “Me dijeron que no me preocupe, que todo va a estar bien, que yo no había hecho nada malo. Que me van a cancelar la visa por cinco años y me van a regresar a mi país en el próximo vuelo que salga a Venezuela”, contó en uno de los videos de su testimonio.

Pero no terminó ahí. Tras el incidente y el bloqueo para llegar a Estados Unidos, Génesis volvió a Venezuela, pero mantuvo contacto con el hombre que le había invitado a trabajar. En aquel entonces, reveló, se ofrecía a ayudarle con los trámites para volver a hacer el intento de conseguir la visa de trabajo. Ilusionada por esta nueva posibilidad, le entregó todos sus documentos migratorios al abogado que el sujeto le dijo.

“Después que yo le envié todos los documentos, ellos se desaparecen y de repente me dejan de hablar (…) Así que yo me quedé sin documentos, no tengo ni cómo recuperarlos, no tengo cómo pedir mi visa americana nuevamente”, relató para sus seguidores, quienes le comentaron que su excesiva confianza había sido un “inadmisible” error.

Según lo que relató la joven, al negociar la propuesta de trabajo le ofrecieron un periodo de prueba de seis meses con todos los gastos pagados. En caso de que ambas partes estuvieran de acuerdo, al final se tramitaba la visa de trabajo.

Había un detalle escondido: para el momento de cruzar migración en el aeropuerto Estados Unidos, el propietario del restaurante le había explicado que tenía que decir que él era su primo y que el motivo del viaje era por vacaciones, información que no coincidía con la realidad.

Cuando la joven venezolana intentó replicar la historia, su versión generó dudas y desconfianza en el oficial, que de inmediato la envió al “cuartito” para investigar su caso en profundidad. Los oficiales finalmente encontraron los indicios que buscaban: mensajes de WhatsApp que evidenciaban sus propósitos y que le ocasionaron la deportación.

WC| con información de La Nación

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