jueves 11 agosto, 2022
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Tierra de actores y personajes

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En las calles de La Grita los avances y también las complicaciones de lo actual, que obliga incluso adoptar otros modos de vida, aun transita alma de pueblo, que habita la memoria de sus habitantes, y adopta al creador como vehículo oracular.

Aun en La Grita sus personajes típicos son celebrados en plazas y calles, y no son escondidos en alguna nostálgica galería, o regresan en actos culturales solemnes.

El título de Atenas del Táchira no ha sido accesorio, lo reafirman sus pobladores que algo de poetas, artistas plásticos, actores y músicos llevan en la sangre, o al menos, su genio y figura sirve de inspiración a aquellos, o al menos siguen dando de qué hablar sin que el poder o el dinero los destaque.

Tal es el caso  Jesús Sabino Rolan Duque es de los pocos que le queda el bien el apelativo de “personaje típico”, y por tal no debemos entender a aquellos señalados por sus excentricidades o por rasgos físicos o psicológicos peculiares, pues en realidad, muchos prestan algún servicio a la comunidad. De ese grupo de “celebridades”, los gritenses recuerdan al Sapo Quintero, La Loca Lucia, Cecilia, Clemente “Almojábana”, Vasinillo y Cucoa, entre muchos más

“Cuando me hacen una estatua”, dice casi en serio, teniéndose por famoso entre sus cercanos y vecinos. Como barrendero, debidamente identificado por el municipio, se trata de ganar honradamente la vida; pero igualmente, muy propio de algunos de estos personajes típicos, les confían un sinnúmero de tareas, que cumplen puntuales.

De su particular habla, podemos captar algunos detalles de su vida, por ejemplo que sufre de una larga dolencia de columna, producto de algún trato inhumano en sus días en el Ejército, en el que incluso dice llegó a ser paracaidista, y sus allegados comentan de que él vive su propio mundo de fantasía a veces creyéndose detective privado, y otras, Superman.

Pintor y actor

Uno de los que gran trato ha tenido con el señor Sabino, ha sido Gerardo Duque, quien ha hecho de los personajes típicos, motivos dobles de representación tanto para el dibujo como para la escena teatral; y en ambas formas garantiza el reflejo fiel.

Gerardo Duque es en sí mismo un personaje típico, pero uno de fama en todo el Táchira, especialmente por su desenvolvimiento en escena, lleno de picardía y desparpajo, y que incluso le han ameritado premios. Su labia es de largo aliento, en especial, cuando se trata de hablar de sus oficios artísticos, y en un momento determinado uno no sabe si está hablando con él o con alguna de sus caracterizaciones, si lo hace en serio o en broma.

De retorno a su ciudad natal hace unos años, ha hecho en su hogar paterno su propio espacio para la enseñanza de niños, y sigue en el trazo de sus dibujos; una producción que durante las festividades del Santo Cristo de la Grita expondrá en el colegio Sagrado Corazón de Jesús

Su vena actoral le vino de papá, un comerciante que imitaba a clientes y amigos, un “cuentero natural” como lo denomina Duque, también su mamá declamaba en la escuela, e incluso aprendió luego de su propio hijo a echar sus propios chistes.

De esa familia muchos se inclinarían por la cultura, siendo el más destacado Oscar Duque, hoy en las lides cinematográficas. Mi mama desde niña declamaba en la escuela y mi papa tenía esas cualidades para el teatro y era un cuentero natural, todo el tiempo estaba echando un cuento y haciendo reír a la gente, y hasta mi mamá se aprendía los chistes que yo echaba en las reuniones

–Me  llevaban al circo y entonces preparaba lo que allí veía y se lo presentaba a vecinos y familiares.  Yo quería ser hombre de circo. Luego como veían que yo hacía esas cosas me estimuló papá para ingresar al teatro en la escuela, al principio no me dejaban porque yo no sacaba buenas notas, ni me aprendía bien los textos; pero así me inicie en la Escuela Parroquial Sagrado Corazón de Jesús—contó Duque.

Sería en San Cristóbal donde Duque fortalecería sus conocimientos de la actuación en el Grupo Aguamiel, muy celebre en los ochenta y los noventa, por su particular estilo de teatro costumbrista.

–Luego en San Cristóbal estuve en varios grupos de teatro y entre ellos el Grupo Aguamiel con la profesora René Gamboa, una gran directora con quien  aprendí a recitar poesía, a contar cuentos, yo tenían entre mis cualidades contar chistes e imitar animales pero empíricamente; sin embargo Aguamiel me dio la técnica actoral—agregó Duque.

En paralelo la plástica lo fue atrapando en sus fueros, del modo autodidacta primero, en el que él se ha iniciado en cosas del arte, y luego consultando a maestros del retrato de quienes aprendió muchísimo.

–Desde los 14 años fui investigando por mi cuenta,  y otra parte la  aprendí arte donde hoy está la sede del Banco Bicentenario; ahí antes había una institución adscrita a la Gobernación del Estado, coordinados por los maestros Valladares y Ciro Ontiveros. Cuando yo veía alguien bueno en retratos acudía a él para que me explicara algunas cosas, y cada retrato que iba haciendo lo iba mostrando–agregó

Pero lo más importante ocurriría en el Museo Recuerdos de la Humanidad, donde él aprendió a combinar dos talentos.

–Yo veía que el señor Ramón Elías Camacho, en su museo, nos mostraba bocetos de Don Pepe Melani, y al mismo tiempo nos contaba anécdotas de los personajes allí plasmados. Eso a mí me encantaba. En el año 1997 con mucho sacrificio y recursos propios hice mi primera serie de personajes que la adquirió el entonces alcalde Macario Sandoval, pasando a la Casa de la Cultura y al Hotel Montaña. Luego hice otra serie pero no fue tan fácil que me la adquiriesen, no obstante seguimos reflejando aspectos tradicionales de La Grita, y a los visitantes le hablamos de esta bella ciudad, así como seguimos  experimentando con técnicas de la plástica y enseñándolas a quienes quieran practicarlas—acotó Duque.

Bolívar reencarnado

Tan masivo como la procesión del Santo Cristo de la Grita ha sido la representación de teatro de calle El Paso de Bolívar por La Grita, acontecimiento que ha renacido de sus cenizas en múltiples ocasiones y hasta ha sido gancho turístico para la población.

Por los setenta un jóvenes Macario Sandoval se empeñó en convertir en realidad la idea; pero ya desde la administración municipal, le pasó la responsabilidad artística a la agrupación Telira, con la dirección de Gerson Duque.

Actualmente Eduardo Noguera es el encargado de dar vida al Padre de la Patria, y él se siente de bajar al personaje del cielo y desacartonarlo para darle un sitio entre los mortales, de tal manera que el público lo sienta como uno de los suyos.

–Yo llevo con el personaje de Bolívar desde el 2013 cuando se inició los actos por el Bicentenario de la Campaña Admirable llegando a Cúcuta, San Antonio, La Grita, parte del estado Trujillo, Maracay, Barinas, Valencia y Caracas—afirmó Noguera.

Su papel lo obtuvo luego de un casting por el año 2011, además de sus cualidades actorales, le favoreció el hecho de poseer una estatura similar a la del Libertador.

–Lo estudié por más de un año y me ayudo a prepararme una cubana que se llama Gladys Guzmán directora de cine y me esforcé muchísimo, tanto intelectualmente como en lo que respecta a la caracterización del personaje–

Con su Bolívar ha viajado a varias partes del país, especialmente invitado para actos conmemorativos, y se siente satisfecho la conexión lograda con el público.

–Ha interpretado a Bolívar en los actos militares del 5 de julio, del Día del Ejercito, la sede de la REDI los andes Táchira Mérida Trujillo, en el campo de Carabobo, y he actuado ante el presidente Chávez y ante el presidente Maduro. No se trata tanto de la  la parte teatral sino que uno es la imagen de Bolívar. Yo siento que uno le transmite la energía al público, al pueblo que está observando, a los niños, a quienes les he visto ese brillo especial de los ojos, y ellos ven en uno a ese Libertador. Y como me dijeron en Maracay “el bolívar del pueblo y para el pueblo”,  es decir,  uno más  humanitario—subrayó Noguera.

Luego de 4 años El Paso de Bolívar por La Grita volvió a la calle en marzo de 2022 y con la participación de 100 estudiantes, se pudo vivir una fiesta histórica

–De verdad que fue apoteósico lo hecho en el 2022 participan más de 100 estudiantes con sus textos con sus consignas, la gente se abocó a salir, todos se trajearon, la gente mostró la gastronomía y la decoración de sus casas , la gente bajo con sus instrumentos. Se vivió una fiesta histórica—concluyó Noguera

Freddy Omar Durán

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