Cultura
Uvas, lentejas y maletas: rituales que marcan la despedida del año viejo
martes 30 diciembre, 2025
La noche del 31 de diciembre en Venezuela se vive entre tradiciones cargadas de simbolismo: comer 12 uvas, correr por las calles con maletas, vestir con algo amarillo o tener en la mano una bolsita de lentejas, son acciones simples que se transforman en talismanes para atraer salud, riqueza, amor y prosperidad para año nuevo.
El folclore venezolano es fruto de la fusión de tradiciones europeas, indígenas y africanas que llegaron al país a partir del siglo XV. Con el paso del tiempo, estas prácticas culturales se han transformado y transmitido de generación en generación. En el caso de Año Nuevo, ciertas costumbres no pierden vigencia y, aunque varían según cada familia, se practican de acuerdo al propósito que se desee cumplir.
Doce uvas, doce deseos
“Desde que era joven, en mi casa se acostumbra comer las doce uvas del tiempo. Mamá arreglaba paquetes de doce uvas en un plato decorado y cada quien agarraba, a las doce en punto del 31, su docena, por cada uva que nos comíamos le pedíamos a Dios un deseo para Año Nuevo. Yo continúe la tradición con mis hijas y nietas”, recordó Mary Sánchez.
Para quienes siguen la costumbre de comer doce uvas al ritmo de las doce campanadas, poco importa si el fruto es verde o morado, lo realmente importante es la fe depositada en el cumplimiento de cada deseo.
Las lentejas: un imán de riqueza
Las lentejas el 31 de diciembre dejan de ser un simple grano para convertirse en un amuleto capaz de atraer dinero y buena suerte. Su forma redondeada, similar a diminutas monedas, se asocia a la abundancia.
Desde la edad media, las antiguas culturas europeas veían en el grano un símbolo de riqueza, fortaleza y resistencia. Para muchas personas, comerlas en Año Nuevo es atraer la energía necesaria para superar cada obstáculo.

Aunque la tradición varía de familia en familia: muchos prefieren regalar bolsas pequeñas con lentejas como un gesto de buenos deseos, otros prefieren guardar en las billeteras y bolsillos unas cuantas lentejas secas.
No importa si se cocinan y se comen o sí se guardan secas, la creencia reside en su capacidad de otorgar estabilidad económica a quien las tenga entre las manos el 31 de diciembre.
Sí quieres viajar… ¡Corre con tus maletas!
Aquellas personas cuyo deseo más profundo es un año lleno de viajes, preparan sus maletas cuando el reloj marca cinco para las doce. Mientras la familia se abraza emocionada, ellos salen de las viviendas y corren varios metros para proyectar nuevos destinos en los meses venideros.

Selecciona el color de tu ropa con cuidado
La ropa interior también adquiere un significado especial en las tradiciones de año nuevo, depende del deseo a cumplir será el color de la prenda a usar: quien quiera abundancia debe usar el color amarillo y quien quiera pareja debe optar por una ropa interior roja.
Muchos creyentes también se visten con camisas o accesorios amarillos debido al significado cultural profundo del color, el cual está relacionado con la riqueza, el oro y la abundancia. Se cree firmemente que está práctica atrae buena fortuna económica.
Otra tradición llevada a cabo para atraer pareja, además de usar ropa interior o una camisa de color rojo, es subirse a una silla o meterse debajo de la mesa del comedor durante las doce campanadas.
Año nuevo, vida nueva, casa limpia
En Venezuela, las familias reciben el Año Nuevo con un ritual de limpieza que simboliza renovación y esperanza. Las casas se limpian, todo se ordena y, en distintos rincones, se encienden velas aromáticas mientras las ventanas se abren de par en par para dejar ir lo viejo y dar paso a lo nuevo. Es una forma de purificar el ambiente, alejar lo negativo y llenar el hogar de buenas energías.
El brindis familiar: la tradición más importante
“A las doce en punto nosotros preferimos estar todos unidos en familia para brindar y agradecerle a Dios todas las bendiciones. También pedimos por un Año Nuevo próspero, lleno de salud, esa es nuestra tradición más importante”, destacó Endrina Chacón.

Desde comer las doce uvas del tiempo hasta vestirse de amarillo, azul o rojo, correr con maletas o guardar lentejas en los bolsillos, todas estas tradiciones comparten un mismo propósito: renovar en familia la esperanza de un futuro mejor.
¡Feliz año 2026 para todos!
(Mariangel Suárez)
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