domingo 26 junio, 2022
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Bochorno y pesadilla en el “Templo“ de Pueblo Nuevo

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En un partido para el olvido, el aurinegro dilapidó lo que pudo significar el pase a octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores; humillado en su propio feudo por Emelec, un 1-4 lapidario


Homero Duarte Corona


Quién tiene la culpa, el ciego o quien le da el garrote..? Viejo adagio que calza como anillo al dedo después de la debacle del Deportivo Táchira, la eliminación de lo que pudo ser el pase a los octavos de final de la fase de Grupos de la Copa Conmebol Libertadores.

Una verdadera pesadilla la vivida por los pocos aficionados que se apostaron en las tribunas del estadio de Pueblo Nuevo y los fanáticos que siguieron el compromiso a través de la televisión en todo el continente.

La cena estaba servida para que la afición aurinegra la degustara, la clasificación de su divisa a la siguiente ronda del magno evento continental. Pero muy temprano, el sueño se convirtió en pesadilla, apenas habían transcurrido 2 minutos cuando el Emelec ecuatoriano se puso arriba en el marcador, un “corrientazo” del visitante para el local, haciendo alusión a su apodo de “Eléctrico”.

Diez minutos después, el segundo corto circuito para el anfitrión, de nuevo el uruguayo Sebastián Rodríguez, en el cobro de un tiro libre por el sector izquierdo anotó el 0-2, con la complicidad del portero local, que presagiaba negros nubarrones en las huestes del campeón venezolano.

No encontraba el balón Deportivo Táchira, los costeros de Guayaquil eran los amos y señores del partido, respaldados con un buen trabajo de conjunto, sincronizado en todos los sectores del remozado gramado del “Templo”, dictando cátedra, sin que los dirigidos por Alex Pallarés pudieran evitar que los de la mitad del mundo continuaran con su orquesta bien afinada, una verdadera sinfonía.

Se invirtieron los papeles, el visitante parecía él local y el anfitrión el forastero; los dos mazazos en apenas 12 minutos dejaron al colectivo aurinegro como boxeador cuando está a punto del nocaut por su rival luego una andanada del golpes en un rincón del ring.

Uno y mil calificativos: atascados, atragantados, desorientados, desubicados, sin brújula, no encontraban los aurinegros por donde transitar; los de Guayaquil le cerraron todos los circuitos, recurriendo al pelotazo, un juego sin ton ni son, deambulando por la cancha como zombis; el “Templo”, otra vez estaba siendo profanado, esta vez por los “eléctricos”.

Un respiro, una oxigenación en medio tantas vicisitudes, apareció el descuento, a los 35 minutos, en la primera llegada con claridad al pórtico de Pedro Ortiz, Gabriel Benítez, en otro partido discreto, lanzó un centro matemático por el sector izquierdo para que Anthony “Matatán “ Uribe, de cabeza anotara el 1-2.

Siguió apurando el local, más ganas y corazón que argumentos futbolísticos en busca de la igualada antes de culminar la primera parte. No llegó la paridad, en 1-2 terminaron los primeros 45 minutos, resultado remontable siempre y cuando el aurinegro cambiara de fisonomía para el complemento.

Una tromba el aurinegro

Tan pronto arrancó el segundo tiempo el local se fue encima del de la cabaña de Pedro Ortiz, un buen arquero, tercero a bordo de la selección de Ecuador de cara al Mundial de Catar 2022.

Por primera vez en el partido el amarillo y negro hacía respetar su condición como tal, cambió su fisonomía, con argumentos, una verdadera tromba, fue tras la paridad en la pizarra.

Lo inesperado, un craso error del defensor José Luís Marrufo, en una salida de su sector entregó mal el balón, aprovechado por un atacante “eléctrico” quien ingresó al área con posibilidad cierta de anotar el 1-3, pero Cristopher para evitar la tercera caída de su arco le cometió falta, para el castigo de pena máxima por el juez central argentino Pablo Echavarría, de buen trabajo impartiendo justicia.

Sebastián Rodríguez en forma impecable anotó el penal, 1-3, tercero en su cuenta personal. Este golpe bajo, cuando más atizaba el cañaveral el amarillo y negro, trajo consigo que Emelec volviera a tomar la manija del compromiso Emelec y la desaparición del Táchira, nunca se pudo sacar el golpe. Fue a más el visitante para conseguir el 1-4 definitivo a través de Alejandro Cabeza, la debacle del anfitrión y la eliminación de la fase de Grupos de la Copa Conmebol Libertadores.

Después del 1-4, estuvo más cerca de aumentar la cuenta en la pizarra el visitante que el descuento del aurinegro.

La pita y la rechifla para el técnico Alex Pallarés no se hizo esperar, los aficionados de todas las tribunas en un solo coro pidiendo la salida del míster catalán, que al igual que su colega colombiano Juan Carlos Osorio, murió en la suya’ haciendo cambios en todos los partidos, nunca repitió una alineación.

Pero el meollo del asunto no es por el hecho de los cambios en cada juego; el problema radica en el poco fútbol que practica el amarillo y negro, apenas mostró destellos en los primeros, después todo se vino abajo.

Los cambios constantes de posiciones, lleva a los jugadores a cometer yerros, que han sido reiterativos, tanto por el arquero Cristopher Varela, los defensores y los volantes; no hay confianza en ninguno, pues cada vez que viene un partido ignoran si van a repetir en el once abridor, se quedan en la suplencia o simplemente no son convocados.

Se especuló en la noche del martes al término del partido la renuncia de Alex Pallarés y su cuerpo técnico y la presunción del regreso de Juan Domingo Tolisano, quien está de nuevo en territorio tachirense luego de su periplo por territorio chileno, dirigió por un poco más de tres meses el club Antofagasta, sin mucho éxito.

El futuro inmediato

En lo competitivo, Deportivo Táchira también tiene que resarcirse del mal momento por el atraviesa, sin poder ganar desde la sexta fecha cuando venció por 2-0 a Deportivo Lara en el polideportivo de Pueblo Nuevo, el jueves 31 de marzo.

Con Alex Pallarés u otro director técnico, ya eliminado el equipo de la Copa Conmebol Libertadores, fase de Grupos; solo queda remar en el torneo de la Liga Futve, que también anda de capa caída, es sexto con 15 puntos, distanciado a 5 unidades del líder Monagas SC.

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