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“Nunca pensé en rendirme”: La historia detrás del éxito de Giovanell Contreras en Karate
viernes 5 junio, 2026
El karate tachirense sigue haciendo historia a nivel internacional en este 2026. Tras una gran jornada de cuatro enfrentamientos en el Gimnasio Municipal de Macaé, Río de Janeiro, Brasil, el atleta regional Giovanell Beethoven Contreras, de 20 años de edad, se consagró como el tercer mejor de América al conquistar la medalla de bronce en la modalidad de combate durante el Campeonato Panamericano de Karate-Do en la categoría -84 kilogramos.
Sin embargo, detrás la medalla colgada en su pecho y de un puntaje obtenido para el ranking del ciclo mundialista, se esconde una historia de resiliencia que se gestó lejos del tatami: la de un joven que, meses antes de la gloria, entrenaba a altas horas de la noche en su propio espacio de trabajo tras cumplir largas jornadas laborales.

Un guerrero que nació por necesidad
La historia de Giovanell en las artes marciales no comenzó por moda ni por un pasatiempo casual. Nació en las aulas de clase, a los seis años de edad, impulsada por la visión de su padre.
“Yo empecé desde los 6 años, chiquitico, porque yo era muy tranquilito en el colegio y como que mi papá siempre veía que la gente me molestaba y yo no hacía nada porque no prestaba atención a eso. Y él un día agarró y dijo: ‘Bueno, vamos a meterlo en karate para que aprenda a defenderse”, menciona el atleta.
Desde aquel primer encuentro con el dojo, el pequeño descubrió que este deporte iba a formar parte de su futuro. Aunque el karate-do se divide en las modalidades de kata (formas) y kumite (combate), el intercambio de golpes le fascinó el aliento de inmediato: “A mí desde el primer día que fui me gustó dar el combate”.
Valencia 2021: El punto de quiebre
Aunque comenzó a representar al estado Táchira desde los 8 o 9 años, el camino hacia la élite estuvo lleno de tropiezos en sus inicios. El éxito actual es el resultado de un proceso de maduración que tuvo su gran punto de inflexión a los 14 años.
“En infantil siempre me había ido muy mal y no ganaba. Pero en el 2021, en una Copa Simón Bolívar —una competencia nacional en Valencia—, gané mi primera medalla. Ahí fue como donde se abrió la brecha, por así decirlo. Después de eso me lo empecé a tomar más en serio, a echarle más piernas, y de ahí para adelante empecé a ganar y a ganar”.

Ganarle al cansancio
Durante el mes de diciembre, Giovanell tuvo que equilibrar la alta competencia con extenuantes jornadas laborales que se extendían durante todo el día.
Cualquier otra persona habría elegido el descanso, pero él encontró en el dojo su refugio:
“A pesar de muchas cosas que tuve que vivir, nunca me rendí. Tuviera que trabajar o hacer lo que sea, siempre salía y entrenaba. Salía de trabajar todo el día y me ponía a entrenar ahí mismo en el sitio donde yo trabajaba. Nunca para mí fue una opción decir ‘me siento cansado, voy a irme a dormir’. Al contrario, yo le seguía echando piernas”.

Disfrutar el proceso
Giovanell Contreras sigue enfocado en la preparación diaria. Aunque este logro representa un paso crucial para su vida como representante del deporte, el atleta se mantiene con los pies en la tierra, aclarando con madurez que la convocatoria formal para un ciclo mundialista todavía no se ha establecido y depende de múltiples factores en discusión.
Al mirar atrás y verse reflejado en los niños que hoy apenas se amarran su primer cinturón blanco, el medallista panamericano les regala una última lección de vida: “Primero, que no se rindan y que no escuchen comentarios negativos, sino solo comentarios constructivos. Y que no tengan miedo, sino que disfruten las cosas, porque al final de todo es un proceso bien largo que uno tiene que disfrutarlo. Si no se disfruta, no fluye y no se terminan de lograr las cosas como hay que lograrlas”. (Jehiely Galvis/Pasante ULA)
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