Barcelona, mar (EFE).- La 104ª edición de la Volta Ciclista a Catalunya arranca este lunes sin el doble campeón del Tour de Francia Jonas Vingegaard (Team Visma), baja por la caída que sufrió en la París-Niza, pero con muchos aspirantes, entre ellos el esloveno Primoz Roglic (Red Bull) y el español Juan Ayuso (UAE), a suceder al último campeón, Tadej Pogacar (UAE).
Pese a no contar con las dos figuras más rutilantes del pelotón -Vingegaard y Pogacar-, la tercera prueba por etapas más longeva del circuito presenta un cartel de nivel con el veterano Roglic, ganador de la Volta en 2023 y que en su palmarés suma cuatro títulos de la Vuelta a España (2019, 2020, 2021 y 2024) y un Giro de Italia (2023), como uno de los principales favoritos.
El esloveno afrontará en Cataluña su segunda carrera por etapas de la temporada tras la Vuelta al Algarve, donde terminó octavo en la general.
Carapaz, Bernal y Quintana, entre los destacados
Además de Roglic, la ronda catalana contará con otros dos de sus campeones: el colombiano Nairo Quintana (Movistar) y el británico Adam Yates (UAE), que ganaron la general en los años 2016 y 2021, respectivamente.
El ecuatoriano Richard Carapaz (EF), ganador del Giro de 2019; el colombiano Egan Bernal (Ineos Grenadiers), vencedor de un Tour de Francia (2019) y un Giro (2021), así como el estadounidense Sepp Kuss y el británico Simon Yates, ambos del Team Visma y vencedores de la Vuelta en 2023 y 2018, respectivamente, despuntan entre los gallos que probarán sus fuerzas en la Volta.
Aunque uno de los que destacan entre los favoritos es Juan Ayuso, que después de conquistar la Tirreno Adriático, cimentada con la victoria en la etapa reina, llega a Cataluña en un gran momento de forma y con el depósito lleno de confianza para afrontar el Giro, su principal objetivo del curso.
El ciclista nacido en Barcelona en 2002 aspira a repetir el triunfo de Alejandro Valverde en la Volta de 2018, el último año en que un español inscribió su nombre en el palmarés de la ronda catalana.
Entre la nutrida representación de corredores nacionales sobresalen el vasco Mikel Landa (Soudal Quick-Step), que terminó séptimo en la general de la Tirreno Adriático, y el mallorquín Enric Mas (Movistar).
Recorrido renovado con tres finales en alto
Con un recorrido renovado y la montaña como protagonista, el pelotón deberá sortear 22 puertos puntuables, dos de categoría especial, cinco de primera, ocho de segunda y siete de tercera.
La Volta volverá a contar con tres finales en alto que serán claves en la batalla por la clasificación general, todo ello sin olvidar el factor meteorológico, pues en las primeras tres semanas de marzo no ha parado de llover en Cataluña.
Los puertos de primera categoría de la estación de esquí de La Molina, en la tercera etapa, la montaña de Montserrat, que con motivo del milenario de la fundación del monasterio será la meta de la cuarta jornada, y el Santuario de Queralt, que tras el rotundo éxito de la pasada edición repite como final del penúltimo día, determinarán el favorito para escribir su nombre en el palmarés de la carrera.
La prueba dará comienzo en Sant Feliu de Guíxols (Girona), que acogerá la salida por cuarto año consecutivo, con un recorrido exigente y circular por las carreteras de la Costa Brava (178,6 km) que incluirá los puertos del Coll de Begur y el Alt de Santa Pallaia (3ª), ambos de tercera categoría.
La segunda etapa partirá de Banyoles (Girona) y se dirigirá a la localidad gerundense de Figueres con un recorrido de 177 kilómetros con el Coll Puig del Pení (3ª) y el Coll de Sant Pere de Rodes (1ª) como los dos principales escollos de una jornada que apunta al esprint masivo.
El pelotón subirá a los Pirineos en la tercera etapa de 218,6 kilómetros, la más larga de la prueba desde 2006, con salida en Viladecans (Barcelona), a nivel de mar, para acabar en La Molina (Girona), de primera categoría, tras ascender los puertos del Coll d’Estenalles (2ª), el Coll de la Batallola (3ª) y el exigente Coll de la Creueta (Especial). EFE