Yordan Osorio se llevó los elogios brasileños

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(Foto/EFE) Osorio fue comparado con los mejores centrales europeos.

(Redacción) “Osorio, siempre Osorio”, bramaba el narrador de la radio brasileña entre frustrado y maravillado. El trabajo defensivo de la Vinotinto fue prácticamente impecable y aseguró un empate que ahora tendrá que ser bien aprovechado para el resto de la Copa América.

El partido se adaptaba a la faceta que mejor le sienta a la selección en el actual ciclo: ordenarse atrás e intentar aprovechar los espacios para atacarlos apuntando a ser efectivos con pocos hombres.

Osorio, Hernández y Machís. Dos de los tres cambios en la alineación fueron en la línea del fondo, uno de ellos por obligación. Sin embargo, la labor del central se destacó por encima de la del resto de sus compañeros.

Antes de la Copa ya se habían depositado esperanzas en lo que hiciese Osorio. Por eso, sorprendió que no jugase ante Perú. El fondo criollo lo echó de menos, pese a que la zaga en líneas generales estuvo a la altura.

Seguridad, liderazgo, oportunismo, comunicación, fueron varias de las virtudes del central en la noche del Fonte Nova. Hasta salida limpia dio cuando tuvo chance. Fariñez le agradeció su prestancia, porque tuvo que tapar menos remates francos que en los encuentros más recientes.

Mientras el defensa cimentaba una actuación inolvidable, en la zona ofensiva, Rondón y Murillo ratificaron su aporte. El delantero contó con la ocasión más clara y por poco obtiene el gol que le hace falta en la Copa.

Villanueva, Rincón y Moreno también redondearon una buena faena. Soteldo y Figuera, desde el banquillo, cumplieron en la función de desequilibrar y romper, respectivamente.

Contra Brasil era idóneo esperar y luego buscar. Contra Bolivia, el próximo sábado, el operativo debe ser otro. La clasificación estará en juego en Belo Horizonte. Y el cuadro verde demostró ante Perú que también puede atacar.

A la distancia de un empate trascendente ante la Canarinha, el duelo ante el elenco altiplánico luce como uno en campo abierto, en el que las habilidades ofensivas venezolanas tendrán que sumarse a las defensivas de las que se hizo gala este martes.