viernes 30 septiembre, 2022
InicioFronteraColapso de tubería de aguas servidas revive calvario en barrio fronterizo

Colapso de tubería de aguas servidas revive calvario en barrio fronterizo

421 views

Los olores nauseabundos afectan el desenvolvimiento de la ciudad y desencadena enfermedades


Por Jonathan Maldonado

De una vivienda, ubicada en el barrio Sucre, en San Antonio del Táchira, sale un chorro de agua. De lejos, pareciera que se trata de agua potable, pero una vez la persona se acerca al sitio, el olor nauseabundo cambia la perspectiva: ¡son aguas servidas!”

Pese a que la especie de riachuelo putrefacto lleva más de un mes afectando a decenas de hogares, los colapsos, según vecinos, vienen registrándose hace varios lustros atrás (al menos 20 años).

Nelson Martínez vive justamente donde termina el barrio Sucre e inicia la urbanización Cayetano Redondo, en el municipio Bolívar. “El colector de aguas servidas viene desde la urbanización y pasa por el barrio Sucre”, detalló en entrevista con diario La Nación.

Martínez resaltó que algunas construcciones de la zona fueron levantadas sobre parte del colector, provocando con el tiempo colapsos en el interior de estas residencias, y cuyas aguas residuales salen a la calle por los drenajes o aliviaderos que hacen los mismos dueños.

“Estas aguas afectan a la comunidad en estos momentos, pues además de los malos olores y de la contaminación que provocan, generan enfermedades”, lamentó visiblemente preocupado.

En este sentido, hizo un llamado a las autoridades regionales y locales para que hagan un estudio de factibilidad que lleve a la instalación de un conector paralelo, que se desvincule de la tubería que está debajo de esas construcciones.

“Para eso es necesario que las autoridades regionales y municipales hagan una declaración de emergencia ante la grave situación de contaminación ambiental que está viviendo el sector, perjudicando a una gran cantidad de casas”, dijo.

La obra, que requiere de grandes recursos, debe ser canalizada, de acuerdo con los denunciantes, por los organismos públicos, cuyos representantes deben apersonarse y escuchar a los afectados.

Yasmín Leal secundó las declaraciones de Martínez y relató lo complejo que es vivir con las aguas negras circulando cerca de la fachada de su casa. “Es horrible. Esto afecta sobre todo a las personas de la tercera edad y a los niños”, explicó.

Leal precisó que las mujeres embarazadas también se ven perjudicadas. “Las moscas han proliferado e invaden nuestros alimentos”, acotó para luego instar a las autoridades municipales a dar una solución, pues, de lo contrario, “tendremos que llevar el caso a Caracas”.

Anaclois Solano calificó el escenario de insoportable y aseguró que debe encerrarse con el grupo de niños al que le imparte la catequesis con el objetivo de que el olor no sea tan fuerte.

“Esto es día y noche. Tenemos que cerrar puertas y ventanas para tratar de bajar un poco la intensidad del olor. El calor, además, no ayuda”, refirió la ciudadana, al tiempo que conminó a las autoridades a darles un espaldarazo oportuno.

- Advertisment -
Encartado Publicitario