Frontera
Desde esta Frontera XXIX / De la Paz de Westfalia al primer pacto de integración entre Colombia y Venezuela (1)
lunes 16 febrero, 2026
Pável Rondón *
El ámbito de las relaciones internacionales corresponde a un amplio número de actores, no es un escenario exclusivo de los Estados. Se cuentan las interacciones políticas, culturales, jurídicas, instituciones militares y algunas individualidades. En ese amplio espectro, el Estado aparece como un actor con una característica muy propia: Se trata de la diplomacia. Es el único cuyas relaciones internacionales son concebidas como diplomáticas.
Las relaciones internacionales diplomáticas, las del Estado nación, tienen una temporalidad. Los primeros estados son de hace unos 5.000 años a.C., como el Egipto de los faraones o los sumerios en Mesopotamia, actual Irak. Sin embargo, aquí en nuestra América, en México, los zapotecas y mixtecas, en Oaxaca, crearon la ciudad arqueológica de Monte Albán (fundada aprox. 500 a.C.). Pero tanto en las ciudades o Estados creados en distintas partes del mundo a. C. y después, no existieron relaciones diplomáticas.
Las relaciones internacionales surgen luego de la Revolución Francesa, en 1789; una revolución trascendente que incorporó derechos y principios que se hicieron permanentes para el Derecho Internacional. Los revolucionarios redactaron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, resumiéndose en tres principios, quizás lo más conocido de esa Revolución: Igualdad, Libertad y Fraternidad. Acabaron con el Estado monárquico y feudal. La Revolución declaró a Francia como república. Nació la elección del gobierno por el pueblo. Por otra parte, la paz de Westfalia puso fin a una guerra de 30 años que libraron por un lado Alemania, Austria y España y Francia, contra Suecia, Bélgica, Dinamarca y Noruega. No hubo vencedores, se firmó la paz. Se destaca la creación del Estado nación, incorporando que todos los estados tienen los mismos derechos entre sí, la soberanía estatal, y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, y las relaciones internacionales modernas.
En nuestro continente fue distinto el proceso, lo iniciamos posterior a la salida definitiva de los conquistadores españoles y portugueses. Durante su dominación no se crearon estados por acá, pues no había soberanía en las villas, capitanías generales y virreinatos impuestos desde Europa.
Fue distinto entre Colombia y Venezuela. Ya que estando aun librando la guerra contra el imperio español, Colombia y Venezuela, inmediatamente después de declarar su independencia, firmaron un tratado, suscrito entre el presidente de Cundinamarca, Jorge Tadeo Lozano, y el reverendo José Cortés de Madariaga en representación de la Junta Suprema de Caracas. Aunque no hubiese el reconocimiento de los estados de Europa y de otros confines, este acto marcó el inicio de las relaciones internacionales diplomáticas entre nuestros dos países. No discutieron territorio, acordaron defenderse mutuamente en caso de agresión y se definieron como miembros de un mismo cuerpo político y un pacto de “amistad, alianza y unión federativa” es el primer acto de integración que se conoce en América Latina. Ese tratado no aparece en los historiales de Colombia y Venezuela, es decir tampoco lo reconocen.
Donde hay consenso es que el inicio de las relaciones internacionales diplomáticas entre los dos países ocurrió en 1831, cuando se disolvió la Gran Colombia, pues los dos países tenían población, territorio, soberanía y gobierno, convirtiéndose en Estados nacionales. Han transcurrido 195 años, no hay espacio en un artículo para hacer un recuento de lo ocurrido en esos casi 200 años. Optaremos por presentar algunos hechos de los momentos de cooperación y tensión, la próxima semana.
* Presidente de FUNDEFID
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