Frontera
¿Estaciones ACEF marcan la desaparición de los tarantines informarles de combustible?
jueves 5 febrero, 2026
Por años, los tarantines de venta de gasolina informal en el eje San Antonio del Táchira – Ureña, se han convertido en una opción para los conductores de frontera ante las dificultades que se han presentado para surtir en las estaciones de servicio.
Solo en la avenida Venezuela del municipio Bolívar, se pueden contabilizar más de 12 puestos informales. Las botellas de plástico de uno y dos litros, así como el embudo que casi siempre mantiene en la mano el vendedor, son señales claras de que lo que ahí se ofrece.
Sin embargo, en las últimas semanas el abastecimiento por placa ha venido incluyendo hasta tres números al día, lo que ha marcado una disminución de la salida del combustible en los tarantines, escenario que se intensifica con la reciente puesta en marcha de las estaciones bajo la modalidad de Abastecimiento de Combustible para Exportación Fronteriza (ACEF).
Nelly lleva más de ocho años ofreciendo gasolina revendida. Con el cierre de frontera, en agosto de 2015, perdió su trabajo formal y, aunque intentó desempeñar otros oficios, terminó viendo en la venta de carburante una opción para sobrevivir.
«Yo he ganado a lo largo de los años muchos clientes, pero sí he visto una reducción de las ventas en las últimas semanas», soltó con la preocupación tallada en su rostro. Cree que es el momento de ir buscando otras alternativas, sobre todo en el área formal. No obstante, esa visión se desinfla cuando cae en cuenta que la alternativa aún está bastante estancada en frontera.
Nelly vende el litro de gasolina venezolana en 4.000 pesos y la colombiana en 5.000. En las estaciones ACEF, operativas de lunes a domingo, de 6:00 a.m. a 9:00 p.m., el litro está en 3.600 pesos o en 0.91 centavos de dólar. La mayoría, cuando no puedan abastecer por número de placa, acudirán a las estaciones ACEF que son tres: una en San Antonio (La 56) y dos en Ureña (95 y Récord).
Solo en el casco de San Antonio, incluyendo la avenida Venezuela, se registran más de 30 tarantines de venta informal de gasolina, algunos manejados por migrantes internos y otros por habitantes que son oriundos de la frontera. «El tiempo dirá si toca recoger o podemos seguir», remarcó Nelly con sus botellas de plástico exhibidas sobre la acera.
Jonathan Maldonado
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