Frontera
La frontera revivió los duros momentos de Jesús previos a la crucifixión
viernes 3 abril, 2026
Cientos de feligreses arribaron este Viernes Santo a la Basílica Menor San Antonio de Padua, en el municipio fronterizo Bolívar, para participar en el tradicional Viacrucis.
El acto de fe arrancó con la dura escenificación del momento en el que Jesús es condenado a morir en la cruz, tras ser intercambiado por el delincuente Barrabás.

Poncio Pilato se lava las manos como sinónimo de «cero culpa» y deja entrever que fue el mismo pueblo el que lo condenó.
Una vez se hizo la dramatización, la procesión con estaciones empezó y fue encabezada por el párroco de la iglesia, presbítero Nelson Duque, en compañía de la alcaldesa Sandra Sánchez.













Algunos iban descalzos en señal del cumplimiento de una promesa, otros caminaban ataviados en sus trajes morados de nazarenos. Las oraciones, cantos y peticiones reinaban en una de las muestras de fe con mayor arraigo durante la Semana Santa.
La procesión terminó en el emblemático barrio Pedro R. Páez, una de las zonas más altas de San Antonio del Táchira, donde se dramatiza el instante de la crucifixión.
Jonathan Maldonado










