Frontera
Muere usuaria de Nueva EPS de Cúcuta mientras esperaba medicamentos esenciales
miércoles 25 febrero, 2026
La fallecida de 70 años, identificada como Cecilia Quintero, murió dentro de la sede Caobos de la droguería Cafam mientras reclamaba la entrega de insumos médicos para su familia. El trágico episodio pone en evidencia la profunda crisis del sistema de salud colombiano y la escasez de medicamentos para pacientes con enfermedades crónicas y personas con discapacidad.
Según testigos, la mujer se desplomó después de discutir con un funcionario por la demora en la entrega de fármacos y pañales. Otros usuarios intentaron socorrerla, pero los esfuerzos resultaron insuficientes. Un video grabado minutos antes de su muerte muestra a Quintero describiendo la angustia que vivía: “Soy madre de un hijo discapacitado, en un 70 % en silla de ruedas, le ordenan pañales, metadona y desde septiembre no le entregan”.
Reclamos de la familia
Quintero explicó que la falta de suministro afectaba a tres personas: su hijo, que depende de una silla de ruedas y necesita metadona y pañales; su esposo, operado del corazón, que requiere Rivaroxabán y propafenona, medicamentos críticos para prevenir arritmias y eventos vasculares y ella misma, paciente renal que usa nitroproyectina, la cual no le había sido entregada en siete meses.
“Dicen que no hay, que los pendientes están vencidos, pero yo sé que existen. Nos están dejando sin vida”, afirmó con voz cansada pero firme.
Escasez de medicamentos
El caso de Cecilia Quintero se inscribe en una serie de denuncias sobre la falta de medicamentos en Norte de Santander y otras regiones del país. Organizaciones de pacientes y defensores de la salud señalan que la acumulación de pedidos pendientes, la rotura de stock y la supuesta venta informal de fármacos institucionales agravan la vulnerabilidad de quienes dependen de tratamientos continuos.
El presidente Gustavo Petro ha advertido que “la acaparación de medicinas y su venta fuera del sistema oficial” constituye una amenaza para la salud pública. Sin embargo, la respuesta institucional sigue siendo limitada, y los usuarios continúan enfrentando largas esperas y negativas de entrega.
Declaración de la droguería Cafam
Ante el fallecimiento, Cafam emitió un comunicado oficial indicando que su personal actuó conforme a los protocolos de emergencia y que “no se evidenció ninguna situación irregular con los funcionarios durante la atención”. La empresa aclaró que no se pronunciará sobre las causas médicas del deceso y que corresponde a las autoridades competentes investigar el hecho.
El incidente ha generado una ola de críticas en redes sociales y ha sido recogido por medios locales y nacionales. Activistas exigen una auditoría exhaustiva del suministro de medicamentos y la implementación de mecanismos de seguimiento que garanticen la entrega oportuna a pacientes críticos.
Mientras tanto, la familia de Cecilia Quintero enfrenta la pérdida de la matriarca que, según sus propias palabras, luchó incansablemente por la vida de sus seres queridos. Su muerte se convierte en un símbolo de la urgencia de reformar el sistema de salud colombiano y de asegurar que nadie tenga que esperar hasta el último aliento por un medicamento esencial.
WC con información de La Opinión
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