Frontera
Obispo Lisandro Rivas repudia sacrilegio en iglesia de Ureña
lunes 15 junio, 2026
La tradición del pan no faltó durante la homilía celebrada este sábado 13 de junio por el obispo de San Cristóbal, monseñor Lisandro Rivas, en la Basílica Menor San Antonio de Padua, en honor al santo patrono.
Monseñor Rivas, al final de la misa, procedió a bendecir las cestas con panes donadas por las comunidades como símbolo de agradecimiento al santo de la frontera y del mundo, san Antonio de Padua.
El obispo pidió emular las acciones de servicio del santo. El don que tuvo en vida para beneficiar a la ciudadanía y su capacidad de entrega, humildad y fortaleza.
La alcaldesa del municipio Bolívar, Sandra Sánchez acompañó, junto a otras autoridades y representantes de varias instituciones, el desarrollo de la misa. Previamente, partieron en caravana desde Peracal rumbo a la Basílica Menor.
En torno a la entrega del pan, se remonta al milagro que hubo con un niño de 20 meses que se ahogó. Cuentan que la madre, desesperada, imploró al santo el milagro y prometió que repartiría pan a los más pobres si lo salvaba. Así fue.
La asistencia al templo fue masiva. Los devotos elevaron oraciones al santo con niño en brazos y, a la vez, agradecieron por los favores concedidos.
Hubo aplausos, cánticos y ofrendas. Monseñor Rivas manifestó su beneplácito por la organización lograda por el párroco Nelson Duque, quien con la ayuda de los feligreses cristalizó la celebración del santo patrono.
Profundo dolor
Como sacrilegio calificó el obispo de San Cristóbal el hurto del sagrario en la iglesia Nuestra Señora de Lourdes, en el sector de Aguascalientes de la parroquia Nueva Arcadia, en Pedro María Ureña.
Durante la homilía celebrada en la Basílica Menor San Antonio de Padua, monseñor Rivas lamentó lo sucedido el pasado 5 de junio: “Quiero compartir con ustedes este dolor por este sacrilegio, profanación”.
“El Santísimo es lo más hermoso que tenemos en la Iglesia”, enfatizó al señalar el valor del sagrario, el cual es una muestra del sacrificio de muchos cristianos que ponen su granito de arena para tener algo digno en nombre de Dios.
Pidió a los feligreses unirse en oraciones para que Dios tenga compasión de quienes han cometido este delito y toque sus corazones para que devuelvan el sagrario.
Caravana de fe
En una caravana que partió desde Peracal y tuvo algunas estaciones, como el altar que la comunidad de La Popita erigió por su visita, el obispo tuvo un contacto cerca con los católicos que salieron a recibirlo en plena vía.
En el recorrido, también hizo su parada donde está la enorme imagen de san Antonio de Padua, justo en el barrio 5 de Julio. Uno de los feligreses se vistió como el santo para escenificar al patrono de la Villa Heroica.
Ya en la iglesia, un nutrido grupo de devotos lo esperaban. La alcaldesa Sandra Sánchez lo acompañó durante el recorrido.
Jonathan Maldonado












