Aumenta la tensión entre Gobierno escocés y británico por la ley del “brexit”

127

La tramitación de la ley del “brexit”, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), ha aumentado la tensión entre el Gobierno británico y el escocés, que acusa al Ejecutivo de Theresa May de querer restar autoridad al Parlamento de Escocia, que ya ha votado en contra de la aprobación de esta norma.

La ley, que trasladará al cuerpo legal del Reino Unido la normativa comunitaria tras la salida de la UE, se empezó a debatir ayer en el Parlamento de Westminster y, desde su redacción, ha generado gran controversia entre ambos gobiernos que no consiguen acordar qué competencias corresponden a cada administración.

En declaraciones a la BBC Radio de Escocia, el jefe del grupo parlamentario del Partido Nacionalista Escocés (SNP) en Westminster, Ian Blackford, dijo hoy que la falta de un debate amplio ayer en el Parlamento británico es “un ultraje democrático”.

“Lo que sucedió anoche fue un ultraje democrático. Sin debate, sin que se escucharan las voces de los diputados escoceses, el Gobierno impulsó estas enmiendas para despojar al Parlamento escocés de sus poderes”, afirmó el representante del SNP, la formación que gobierna en Escocia.

Añadió que durante las negociaciones sobre esta normativa el ministro británico para Escocia, David Mundell, había “prometido en varias ocasiones” que presentaría enmiendas a ley para que hubiese tiempo de debatirlas en sede parlamentaria.

Mudell, por su parte, señaló hoy que su papel es “defender el acuerdo constitucional por el que la gente votó” y que, por tanto, el Parlamento escocés “no tiene poder de veto sobre lo que sucede en el resto del Reino Unido”.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo tras la sesión de ayer, en que la Cámara de los Comunes rechazó una enmienda que cedía al Parlamento parte del control del Gobierno sobre la fase final de las negociaciones del “brexit”, que esta actuación “no será olvidada”.

“Los conservadores no podrían haber dejado más claro hoy que no tienen respeto por el Parlamento escocés. Nunca más creeremos en el hecho de que Escocia es un socio del mismo nivel en el sistema de Westminster. La decisión de actuar sin nuestro consentimiento y la manera de hacerlo no serán olvidadas”, escribió Sturgeon en Twitter.

El desacuerdo sobre la ley, que regulará las competencias comunitarias en materia de agricultura, pesca, política ambiental, justicia y sanidad, provocó que en mayo el Parlamento escocés rechazara aprobarla, en un voto que no es vinculante, con el apoyo de todos los diputados, excepto los del Partido Conservador.

Si finalmente no se logra un consenso entre las dos administraciones sería la primera vez que el Parlamento del Reino Unido legisla en áreas descentralizadas sin el consentimiento de su homólogo regional, un hecho que los analistas coinciden en que podría abrir una crisis constitucional sin precedentes. EFE