Internacional
Bulgaria se une al euro y se convierte en la 21.ª nación en adoptar esta moneda
jueves 1 enero, 2026
Bulgaria dio el paso definitivo hacia la integración económica europea al adoptar el euro el 1 de enero de 2026, convirtiéndose en el 21.º país en unirse a la moneda única. La transición, simbolizada por la iluminación de la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort con la bandera búlgara, marcó un hito en la historia del país balcánico y reforzó su compromiso con la Unión Europea (UE).
El gobernador del Banco Nacional de Bulgaria (BNB), Dimitar Radev, destacó que “el euro no es sólo una moneda, es un símbolo de pertenencia”, en un mensaje transmitido durante la Nochevieja. La fachada del BCE, iluminada con las franjas blancas, verdes y rojas de la bandera búlgara, proyectó mensajes como “Bienvenida Bulgaria” y “el euro es un símbolo de confianza”, en un homenaje que durará hasta el 11 de enero. La decoración, inspirada en el Himno de la Alegría de Beethoven, himno oficial de la UE, resaltó la unidad europea en un momento en que el euro muestra fuerza frente al dólar.
La adhesión de Bulgaria al euro se produce tras un proceso de preparación que incluyó ajustes económicos y una campaña de sensibilización ciudadana. El país, con una población de 6,4 millones de habitantes y un PIB per cápita de 24.300 euros (por debajo de la media europea de 38.100 euros), representa el 0,5 % del PIB total de la UE. Su entrada en la moneda única se suma a la consolidación de la zona euro, que ahora abarca el 80 % de la población y el 85 % del PIB de la UE.
El BCE realizó una prueba del espectáculo lumínico el 30 de diciembre, anticipando la celebración. Mientras, el euro cerró el 31 de diciembre en 1,173 dólares, un alza significativa respecto a los niveles de enero de 2025, cuando alcanzó mínimos de 1,027 dólares. Esta fortaleza refuerza la confianza en la moneda única, especialmente en un contexto de estabilidad macroeconómica en la UE.
La transición de Bulgaria al euro implica cambios logísticos y sociales, como la retirada de la leva búlgara y la adaptación de precios, servicios y sistemas financieros. Según analistas, el impacto inicial será moderado, pero a largo plazo podría facilitar el comercio transfronterizo y atraer inversión extranjera.
La integración de Bulgaria en la zona euro también tiene implicaciones geopolíticas. Al fortalecer los lazos con la UE, el país reafirma su postura en un momento de tensiones en Europa del Este, mientras busca equilibrar su relación con socios como Rusia y Turquía.
El BCE destacó que la adhesión de Bulgaria refleja el crecimiento de la moneda única como motor de la integración europea. “La entrada de Bulgaria es un testimonio del progreso económico y político de la región”, afirmó un portavoz del BCE.
Mientras tanto, los ciudadanos búlgaros celebraron el cambio con entusiasmo. En Sofía, multitudes se congregaron en plazas centrales para recibir el nuevo año con monedas y billetes euro, mientras comercios y bancos ajustaban sus operaciones. La adopción del euro cierra un capítulo de transición para Bulgaria, que se une a un club selecto de naciones que comparten una moneda y, según sus promotores, un destino común. Con este paso, Bulgaria no solo se alinea con las normas europeas, sino que también se posiciona como un actor clave en la economía de la UE.
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